El grupo japonés Sharp descartó sus planes de emitir hasta 2.000 millones de dólares en nuevas acciones, en un cambio de estrategia semanas después de que el anuncio inicial llevó a los inversores a desprenderse de sus papeles ante la inquietud por sus ganancias y el temor a una disolución de activos. En un comunicado la compañía citó preocupaciones sobre las fricciones comerciales entre Estados Unidos y China. En este contexto, las acciones de Sharp escalaron más de 15% el viernes, en la Bolsa de Tokyo, ya que los inversores se mostraron complacidos con la decisión de la empresa.
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