6 de septiembre 2012 - 00:00

JERUSALÉN Y DIOS

Los demócratas dieron ayer marcha atrás y volvieron a incluir en su plataforma el apoyo al estatus de Jerusalén como capital de Israel y una mención a Dios, medida que fue aprobada por dos tercios de los delegados presentes, pero en el marco de reclamos a los gritos de la minoría del partido. El martes había sido aprobada la plataforma que, a diferencia de 2008, no apoyaba explícitamente el estatus de Jerusalén, lo que algunos republicanos, con el candidato a vicepresidente Paul Ryan a la cabeza, calificaron como «vergonzoso».