5 de junio 2015 - 00:00

Jueces se alistan contra proyecto de subrogancias

Graciela Vázquez y Luis Cabral
Graciela Vázquez y Luis Cabral
 El avance del proyecto de ley destinado a regular subrogancias que el Gobierno apura en el Congreso tendrá efectos colaterales inmediatos en la configuración del Poder Judicial. El objetivo es conseguir la sanción de la Cámara de Diputados la semana que viene, lo cual para el oficialismo es un trámite. Mientras, el gremio de magistrados comienza a endurecer su posición respecto de un proyecto en cuyo debate los jueces no tuvieron presencia institucional. La conversación pasará luego al Consejo de la Magistratura, donde se desarrollarán las negociaciones más rutilantes.

Al igual que sucediera con la reforma Procesal Penal, la batalla principal a nivel político se ubica en la implementación. En este caso el punto crítico es un listado, previsto en el anexo del proyecto, en el cual figurarán aquellos secretarios y abogados de la matrícula en condiciones de subrogar. Estos últimos -conjueces avalados por el Senado- durarán seis años en esa condición. Lo más determinante: todas las subrogancias se definirán en una Magistratura en la cual hasta diciembre el kirchnerismo ostentará la mayoría.

Estas características son las que por estas horas motivan múltiples contactos en el gremio de jueces que analiza presentar amparos contra la implementación del nuevo sistema. Ayer por la tarde desde la Corte se realizaron contactos con el fuero Contencioso Administrativo federal, desde donde podrían provenir amparos. La respuesta de dos camaristas fue más bien difusa porque se advirtió que no será tan fácil trabar esa ley, salvo aspectos bien puntuales, como los casos de aquellos abogados que aspiran a ser conjueces pero que se desempeñan en dependencias estatales.

La comparación más inmediata, explicaron, sería la nueva ley de inteligencia que en un principio se descontaba su judicialización, especialmente respecto de las cuestiones referidas al traspaso de la oficina de escuchas a la Procuración, pero que al final esto fue imposible a nivel técnico.

La inquietud de los magistrados pasa por la posibilidad de que con el texto aprobado todos aquellos subrogantes que no figuren en el listado del anexo deban abandonar sus subrogancias. El caso más representativo sería el del juez Luis Cabral, que es consejero en la Magistratura y cuya subrogancia en la Casación Penal federal es objetada por sus pares por considerar que está fuera de reglamento. Con la ley aprobada la posición del camarista, de relación ambivalente con el kirchnerismo, queda comprometida por no contar con acuerdo del Senado.

Estas tribulaciones generan diversas expectativas en el máximo tribunal penal que, por cierto, hoy después del mediodía paralizará parte de sus funciones por trabajos de fumigación agendados a partir de un momento incómodo que tuvo lugar ayer cuando un alacrán perturbó la habitual tranquilidad que domina la vocalía de Cabral. Imposible deslindar la aparición de tan particular insecto con la nota que a fines del año pasado hacía circular el camarista Juan Carlos Gemignani en la cual advertía sobre la cantidad de expedientes y casos sin resolver que se acumulaban en el despacho del extitular del gremio de jueces.

El panorama se termina de configurar con la rivalidad existente entre Cabral y la camarista Gabriela Vázquez, actual titular de la Magistratura. Ambos jueces representan a los dos sectores que hoy por hoy se disputan la escena de ese poder de Estado.