La inflación de junio quedará, para mal, como un hito en la gestión de Mauricio Macri. Según los adelantos de las principales consultoras privadas, el alza de los precios se ubicará entre el 3,5 y el 4,1%, impulsada por la tormenta perfecta provocada por la devaluación, el alza de las tarifas y la inercia heredada de mayo. De cumplirse esa proyección de los privados, finalmente y 6 meses antes de los proyectado, se alcanzará la meta que en algún momento el Gobierno fijó para todo el 2018 de 15%. Pero además, junio podría mostrar el peor aumento luego del 4,2% de mayo del 2016, cuando el Gobierno experimentó una aceleración de los precios por la salida del cepo cambiario y la primer devaluación del macrismo. Junio de 2018 superaría las dos marcas anteriores de 3,1% de mayo de 2016 y diciembre 2017. Desde ya será el peor incremento en lo que va del año, luego del 1,8% de enero, el 2,4% de febrero, el 2,3% de marzo, el 2,7% de abril y el 2,1% de mayo. Hasta aquí el acumulado trepa al 11,9%; con lo que una variación de entre 3,5 y 4,1% llevaría al indicador por arriba del 15% fijado por el Gobierno en la cumbre del 28 de diciembre de 2017 cuando en conferencia de prensa, Marcos Peña (rodeado de los entonces ministros de Finanzas Luis Caputo, Hacienda Nicolás Dujovne y el presidente del BCRA Federico Sturzenegger) anunció el cambio de las metas originales para este año que se ubicaban en 12%.
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La gran batalla para este año es que el alza de los precios se pueda ubicar en el 27% total que el Gobierno negoció con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y que figura como compromiso más allá del aval implícito del organismo que dirige Christine Lagarde de poder desviarse hasta algo más de 30% en 2018. La intención oficial es aferrarse lo máximo posible al 27%, o que, como mínimo, no se llegue al 30%. Para esto la inflación en el segundo semestre del año no debería llegar al 2,5% promedio; un desafío difícil según el estado actual de la variable. La intención puede tropezar en julio y agosto por los efectos de los incrementos de los combustibles de entre 5 y 12% con que abrió el mes; ya que, técnicamente, cada 5 puntos porcentuales de alzas en las naftas se produce un efecto inflacionario de un punto porcentual para el Índice de Precios al Consumidor (IPC).
Para la consultora Elypsis, los relevamientos preliminares indican inflación mensual de junio fue del 3,8% a nivel nacional, mostrando una fuerte aceleración respecto de mayo cuando el indicador registró un alza del 2,6%. El indicador núcleo, que no tiene en cuenta subas estacionales o los ajustes de tarifas, indica que la inflación se ubicó en el 4,2% en junio, según la consultora fundada por el economista Eduardo Levy Yeyati.
Eco Go consultores, reportó que la inflación medida por su Relevamiento de Precios Minoristas (RPM) exhibió un aumento del 3,7% en junio, llevando el indicador hasta el 29,8% anual.
Asimismo, la inflación núcleo se ubicó en torno a 3,7% mensual en junio y 28,8% anual, según la consultora cuya directora ejecutiva es la economista Marina Dal Poggetto. El economista Fausto Spotorno, del Estudio Orlando Ferreres y Asociados, indicó que el indicador de inflación de junio arrojó un alza del 3,9% mensual y 28,4% anual. "Llegó el impacto de la devaluación", estimó el economista tras la crisis cambiaria que hizo disparar el precio del dólar un 70% en los últimos doce meses. Para el estudio Ferreres, la inflación llegó al 15,5% en el primer semestre del año, alcanzando así la meta que había sido establecida por el Gobierno para todo el 2018. La consultora C&T indicó que su análisis arrojó que la inflación de junio fue del 3,5%, acumulando así un 30% en los últimos doce meses.
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