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Kicillof, con empresarios K sub- 45 y la fantasía de un neogelbardismo
Pero lo que no hace Kicillof lo hacen otros; en su nombre. El ministro se asume como parte del dispositivo deCámporapone en mano del buró juvenil que comanda Máximo Kirchner los asuntos políticos.
En estos días, Kicillof operó sobre dos frentes: viajó a Mendoza donde se mostró con Guillermo Carmona, uno de los candidatos a gobernador del pankirchnerismo y toreó al gobernador Francisco "Paco" Pérez, uno de los caciques que volanteó abierta y enérgicamente hacia Daniel Scioli.
Carmona corre de atrás, dicen que sin chance alguna, contra Alfredo Bermejo, el postulante del peronismo mendocino, producto de un cierre traumático que derivó en la expulsión de Juan Carlos "Chueco" Mazzón del Gobierno K.
El operador, que se había instalado en las oficinas de su hijo Mauricio, acaba de estrenar un nuevo bunker que quiere convertir en centro de operaciones del PJ, en línea con gobernadores e intendentes, y con la bandera Scioli 2015.
La semana pasada, Kicillof se mostró con Carmona y castigó a Pérez en un gesto poco usual de prestarse a la campaña electoral -en Mendoza las PASO son el próximo domingo- y, además, confrontar con un gobernador.
No fue su única gestión como ariete político deCámpora.Gobierno se desliza que se acrecentó el bombardeo interno de Kicillof contra Diego Bossio, titular deANSES, que hizo florecer gigantografías de su candidatura a gobernador bonaerense por toda la provincia.
El ministro de Economía es el látigo preferido de los neocamporistas para lapidar a Bossio, que lanzado a la disputa bonaerense, cuenta a los intendentes que su relación con Máximo K es fluida y buena, a la vez que se saca de encima las esquirlas del expediente Mazzón, tema que lo dañó como a nadie porque había elegido a ese clan como los ejecutores de fantasía electoral.
"Ustedes, antes de criticar a Bossio, tráiganme un título universitario", cuentan que Néstor Kirchner apagó, hace años, la ferocidad de los caciquejos deCámporael titular de ANSES. Ya no está Kirchner, pero Axel tiene título y es, como Bossio, un hombre de números que advierte, según deslizan en Gobierno.
pesar de la incomodidad que manifiestan en Economía, Kicillof es asumido como un sujeto político y electoral en el ancho mundo del peronismo K. Al sciolismo, en su juego de sombras chinescas, le gusta decir que sería un candidato a vice ideal para Daniel Scioli mientras Sergio Urribarri se tienta con decir que la fórmula Urribarri-Kicillof es la "síntesis perfecta" del kirchnerismo.
En ese juego, Augusto Costa, el secretario de Comercio, tuvo que encargarse de amoldar, para evitar rispideces, la propuesta que desde principios de año empuja un club de jóvenes empresarios para convertir a Kicillof es una especie de nuevo Gelbard. Esa expresión, camuflada, tendrá su prueba de fuego hoy en el Mercado Central cuando el ministro disertará ante, dicen, medio millar de jóvenes empresarios.
A un distraído que le caiga en la mano la tarjeta de invitación, podría interpretar que se trata casi de un lanzamiento. "Por una Argentina inclusiva, productiva y sustentable, Axel Kicillof" se puede leer en el primer vistazo aunque luego, la letra chica, lo reviste todo con un tono más institucional.
En un atípico rol de operador político-empresario, Costa anda hace un mes reuniéndose con jóvenes empresarios de todo el país y de las múltiples organizaciones que nuclean a gente de la producción, invitando a la juntada en torno a Kicillof que sin la presencia de Guillermo Moreno terminó nutriéndose de los dirigentes que esponsoreó el exsecretario.
Fue Moreno el promotor de un "trasvasamiento generacional" en la dirigencia empresaria y apadrinó, para eso, a dos jóvenes: Lukas Menoyo, de la firma Menoyo, y a Walter López, deQueruclor, cuya marca emblema es Querubín.
Ambos forman parte de una constelación empresaria que creció en la era K, como casi todas, y que en algunos casos entró en la lotería de los créditos del Bicentenario.
Integraban el grupo selecto de empresarios que conocían al Moreno de sobremesa que contaba intimidades del poder K, como que el primer anillo, que llamaba "núcleo duro", era un absoluto "sicristinismo" mientras en un grupo más ampliado, donde "a veces me invitan a mí, contaba, "el único que le dice las cosas incómodas es Kunkel". Asoman, como siempre, paradojas. Augusto Santucho -nieto de Roberto Santucho, fundador del ERP- metalúrgico vinculado aCGE Ider Peretti, es uno de los motores del nuevo gelbardismo. Aparece allí también Fernando Lascia, el delegado joven de APYNE, de Carlos Heller; Sebastián Ferreira de Electroingeniería, un enviado de Juan Carlos Lascurain, Elio del Re por ADIMRA;CAMEmultitarget Osvaldo Cornide manda a Mauro González, mientras Ariel Aguilar representa aCGERAMarcelo Fernández, otro protegido de Moreno que lanzó en su momentoLa Gelbard.


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