6 de julio 2012 - 00:00

Kim Dotcom, de enemigo público a figura de culto

«Dos helicópteros y 76 policías fuertemente armados para arrestar a un sospechoso de infringir derechos de autor; solo tienen que pensar lo ridículo que luce esto», dijo Kim Dotcom, el antiguo dueño de la desaparecida Megaupload en un programa de la TV neocelandesa. «Es como si Hollywood hubiera importado sus guiones al mundo real para enviar sus fuerzas armadas a proteger su anticuada manera de hacer negocios».

El pasado mes de enero, una de las grandes noticias a nivel mundial fue la detención de

Dotcon -cuyo verdadero nombre es Kim Schmitz- en su mansion en Auckland, Nueva Zelanda, bajo la acusación de infringir derechos de autor y lavado de dinero. La detención fue muy publicitada, describiendo detalles como que el magnate de Megaupload fue encontrado escondido en el «panic room» de su mansión de 50 millones

de dólares, armado con una escopeta. Dotcom fue enviado a la cárcel, se congelaron sus fondos, cesaron las operaciones de su famosa firma para bajar películas y música de internet y hasta se le prohibió navegar en la web o comunicarse por mail.

Si bien en un principio realmente se compró la imagen de archivillano de Kim Dotcom, con el paso de los meses esto se fue revirtiendo y según «The New York Times», últimamente el público masivo de todo el mundo, y especialmente el neocelandés está percibiendo al dueño de Megaupload como una especie de héroe o figura de culto. Esto se debe en parte a que Dotcom, luego de salir de la cárcel bajo fianza apenas algunas semanas después de su arresto, tuvo permiso para comunicarse por mail desde el mes de junio, ofreciendo entrevistas televisivas en Auckland. Además, legalmente su posición se está volviendo cada vez más favorable, dado que según sus abogados, el mal uso de la orden de allanamiento para su detención podría dejar todo el caso en foja cero.

Pero lo más sorprendente es la popularidad que está teniendo el ex villano de la cibermedia que no solo tiene cada vez más seguidores en twitter, sino que eventualmente invita a algún fan de manera totalmente espontánea a las fiestas en su mansión, donde se los ve andando en esos divertidísimos carritos electrónicos típicos de las canchas de golf, entre otras actividades. La popularidad del personaje parece no tener límites: en este momento Kim Dotcom tiene 46 mil seguidores en Twitter, número apenas por debajo de los del primer ministro de Nueva Zelanda.

Diego Curubeto

Dejá tu comentario