Néstor Kirchner repitió ayer en el acto que le organizó José María Díaz Bancalari en el partido bonaerense de San Nicolás el discurso de «Kirchner o el caos» que va redondeando de tribuna en tribuna. No respondió a demandas de los metalúrgicos.
Néstor Kirchner profundizó ayer su teoría de «yo o el caos». Por segundo día consecutivo agitó los fantasmas de un regreso a 2001 si el 28 de junio el oficialismo pierde la elección y se queda sin la mayoría legislativa que ostenta en la actualidad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En San Nicolás, adonde concurrió como jefe del PJ, el ex presidente planteó la existencia de riesgos de que «la Argentina explote» si las boletas K caen ante la oposición. En un zigzag, otra vez, apuntó duro contra la «alianza residual» entre la UCR y la Coalición Cívica de Elisa Carrió.
«A mí me critican porque digo esto, pero no me interesa porque estoy convencido de que mi deber es hablar con la verdad», sostuvo Kirchner. Fue una respuesta a varios planteos: al de Gerardo Morales de la UCR, a Elisa Carrió e incluso a su ex jefe de Gabinete, Alberto Fernández (ver pág. 11).
«Me da escalofríos pensar qué pasaría si esta gente volviera a gobernar la Argentina», sostuvo frente a dirigentes del PJ de la Segunda Sección convocados por el diputado José María Díaz Bancalari y el intendente local, Marcelo Carignani.
Sin embargo, a pesar del clima de tensión que se vive en la ciudad por la situación de Siderar, Kirchner se mostró cauteloso. Sólo se refirió a lo ocurrido durante la privatización y evitó menciones al manejo de la empresa por parte de Techint.
Había expectativa por su presencia luego de los dichos de Julio De Vido respecto de la intervención estatal en caso de que el holding de Paolo Rocca no invierta lo que, según el ministro de Planificación, hay que invertir.
Ayer, en San Nicolás, Kirchner repitió el tono del discurso que pronunció el martes en el Luna Park durante un acto organizado por los partidos que conforman la «gauche K», derivación de lo que supo ser la transversalidad.
Reiteración
Como en ese show, ayer el patagónico sostuvo que si el oficialismo pierde la mayoría legislativa, el país «vuelve a 2001, a la pobreza, a que esta Argentina explote», y exhortó a «cuidar este modelo colocándole votos» y «fortaleciendo a la compañera Cristina (Kirchner) para que haya una gobernabilidad plena».
«Dicen que los queremos asustar, pero no queremos asustar a nadie», sostuvo el ex mandatario, y le volvió a apuntar a la oposición al señalar que «esta alianza residual las dos veces que fue Gobierno en la Argentina se tuvieron que ir antes».
Tuvo, también, un fraseo duro para el campo que ayer protestó en San Nicolás, donde se reunieron unos 300 productores y dirigentes rurales, algunos llegados de J.V. Molina, el pueblo de Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria Argentina (FAA).
«Nosotros queremos que los productos primarios sean elaborados en la Argentina, que generemos valor agregado; cuidemos el trabajo de nuestros pibes», expresó el ex jefe de Estado.
Dejá tu comentario