2 de enero 2012 - 00:00

La amenaza persa se parece mucho a un tiro en el pie

La amenaza persa se parece mucho a un tiro en el pie
Washington - Irán amenaza con un bloqueo del transporte de crudo en el Golfo Pérsico, pero la Marina estadounidense ha entrado en acción. ¿Suenan tambores de guerra? ¿Se trata de una verdadera amenaza? Los expertos estiman que un bloqueo daña sobre todo al propio Irán.

La Marina estadounidense respondió sorprendentemente rápido y sin tapujos al reciente ataque verbal de Teherán y dijo que no iba a tolerar un bloqueo del transporte de petróleo en el Golfo Pérsico. La libertad de las vías de comerciales es imprescindible, aseguró.

Cautela

Estados Unidos y otras naciones occidentales suelen reaccionar con cautela, ya que consideran que avivar la crisis tan sólo con retórica ya puede influir al alza en los precios del crudo, con las consecuencias negativas que ello tendría en la actual coyuntura económica negativa.

Pero entre bambalinas, el Gobierno del presidente Barack Obama se esfuerza, sin embargo, en posibles contramedidas. The New York Times, sobre la base de fuentes que no cita, informó que existe ya un plan para «mantener abierta la vía marítima en caso de una crisis». Pero no se aclaró cómo se lo va a llevar a cabo.

El diario The Wall Street Journal señaló sobre la amenaza de bloqueo que «desde el punto de vista militar es ruido en la mayoría de ocasiones. Aun cuando pueda hundir un par de barcos y causar algunos daños en el estrecho de Ormuz -de unos 50 kilómetros de ancho y vital para el transporte

de petróleo- Irán no es un rival para Estados Unidos y los aliados en el Golfo Pérsico desde el punto de vista militar».

Los expertos en energía, sin embargo, hacen un cálculo muy diferente. Un bloqueo perjudicaría también al propio Irán. Sus exportaciones de crudo correrían peligro y con ello se perderían importantes ingresos en divisas. «Irán no pondrá en juego sus petrodólares», opinó la publicación independiente Schork Report.

Y también en Teherán son muchos los que comparten esta opinión. «Nosotros cometeríamos un suicidio económico si cerrásemos el estrecho de Ormuz», citó The Washington Post a un funcionario del ministro iraní de Petróleo. «El dinero del petróleo es nuestro único ingreso y si lo hiciésemos, sería como cortarnos las piernas», dijo.

Los expertos indican además que Teherán ya amenazó en el pasado con bloquear el estrecho.

Crisis

Son mucho más peligrosas las posibles consecuencias políticas en el caso de que se agrave la crisis. En Estados Unidos, el nuevo año electoral y el cálculo de los iraníes podría ser desafiar a Obama en un momento crítico como es el actual. Y una verdadera crisis con una intervención militar poco antes de las elecciones de noviembre podría ser un factor de riesgo impredecible para Obama.

Más allá de los tambores de guerra, el verdadero conflicto, el del programa nuclear iraní, no sólo no mengua sino que cada vez parece más amenazante. Desde Israel se indica que faltan nueve meses para que Teherán esté en posesión de la bomba atómica. El secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, habló recientemente de «un año o tal vez un poco menos». Un Irán dotado con armas nucleares, y eso justo en un año electoral, podría convertirse en una pesadilla para Obama.

Agencia DPA

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