8 de junio 2016 - 00:00

La Argentina caerá sólo 0,5% este año, según BM

Jim Yong Kim
Jim Yong Kim
 El Banco Mundial pronosticó ayer que la economía argentina terminará el año con una ligera caída del 0,5%, mientras que vaticinó que el año que viene crecería un 3,1%. El organismo, mediante su informe "Perspectivas económicas mundiales: América Latina y el Caribe. Divergencias y riesgos", explicó que estima una disminución moderada en la actividad "como resultado de los ajustes macroeconómicos y las reformas estructurales en curso", aunque previó un repunte sobre una base más firme durante el período 2017-2018.

"Se espera que aumenten las entradas de capital, después de la salida formal del incumplimiento técnico en el pago de la deuda, el restablecimiento del acceso a los mercados internacionales de deuda y la recuperación de la confianza de los inversores. Las exportaciones netas se beneficiarán de un peso argentino significativamente más débil", remarcó la entidad en su informe.

En sintonía, el Banco Mundial advirtió que "América del Sur, en especial, se ve sumamente perjudicada, ya que tres grandes economías, como Argentina, Brasil y Venezuela se encuentran en recesión". "Se prevé que la región se contraiga un 1,3% en 2016 tras un descenso del 0,7% en 2015, los primeros años ininterrumpidos de recesión en más de 30 años", precisó. No obstante, el organismo espera que "la región comience a expandirse nuevamente en 2018 y que gradualmente cobre impulso hasta alcanzar un crecimiento de alrededor de un 2% en 2018". El informe explicó que "las economías de otros países sudamericanos, incluidos Bolivia, Chile y Colombia, también se han desacelerado" y consideró, en cambio, que "la subregión de México y América Central ha registrado un crecimiento relativamente más sólido debido a sus lazos económicos estrechos con los Estados Unidos". "Estas economías se han beneficiado de aumentos en la competitividad debido a la depreciación monetaria y el consumo más firme derivado de la disminución del desempleo y la moderada inflación", agregó.

Por otra parte, proyectó que Brasil se contraiga un 4% en 2016 y que la incertidumbre continúe en 2017, en medio de los intentos de endurecimiento de las políticas, el aumento del desempleo, la caída de los ingresos reales y la imprevisibilidad política. "Las recesiones de Brasil y Venezuela todavía no han llegado a un punto de inflexión y podrían ser más prolongadas de lo previsto anteriormente. Existe el riesgo de que estas recesiones se extiendan a otros países de la región", advirtió.

El mundo, lento

En cuanto a las perspectivas a nivel global, el Banco Mundial redujo el pronóstico del crecimiento mundial del 2,9% en enero al 2,4% actual. "Este crecimiento lento subraya las razones por las cuales es crucialmente importante que los países apliquen políticas orientadas a impulsar el crecimiento económico y mejorar el nivel de vida de las personas que subsisten en la pobreza extrema", señaló Jim Yong Kim, presidente del organismo. "El crecimiento económico sigue siendo el motor más importante de reducción de la pobreza, y por eso nos preocupa profundamente la marcada desaceleración del crecimiento en los países en desarrollo exportadores de productos básicos ocasionada por la caída de los precios de esos productos", añadió.

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