Las turbulencias en los mercados internacionales volvieron a poner en vilo a las economías del mundo. Y la Argentina no está exenta de recibir algunos de estos coletazos. Existen dos vías por las que la crisis en Estados Unidos y en Europa pueden afectar. Por un lado, a través de los mercados financieros, ya que ante temores en Wall Street, los inversores optan por deshacerse de posiciones en mercados emergentes. Sin embargo, éste no es el principal canal de contagio.
En cambio, la vía comercial, con una caída en las exportaciones que se daría por una disminución en el comercio internacional, se traduciría en un menor ingreso de dólares, precisamente en un momento como es el de elecciones, donde aumenta la demanda del billete verde. De hecho, un informe de la consultora Finsoport recuerda que «a partir de la caída de Lehman Brothers en septiembre de 2008, las cotizaciones globales de la soja y del maíz se redujeron aproximadamente el 40% en sólo cinco meses, y retomaron sus valores precrisis recién a finales de 2010».
A continuación, el análisis del impacto de la crisis en algunas variables:
Merval: en lo que va de agosto, el Merval cayó un 16,1%, arrastrado principalmente por las bajas en Wall Street y también por el clima preelectoral. Al tomar el total de las empresas argentinas que cotizan tanto en el panel general como en el índice Merval, la pérdida de capitalización bursátil alcanzó los $ 24.133 millones, contabilizando hasta las bajas de ayer inclusive, según datos del Instituto Argentino de Mercado de Capitales.
Reservas internacionales: el 29 de julio llegaron a u$s 51.920 millones. Desde ese día fueron bajando por las ventas de dólares que hizo el Banco Central para frenar una mayor suba de la divisa norteamericana. Además, medió también el pago del Boden 2012, que significó una caída de u$s 1.400 en un día. Cuando generalmente en el primer semestre del año la entidad monetaria acumula reservas por la liquidación de divisas por parte del sector agroexportador, este año no pudo hacerlo con el ímpetu de 2010, y para la segunda parte del año se estiman caídas por la fuga de divisas que harían finalizar 2011 en torno a u$s 48.000 millones. La salida de capitales entre enero y junio alcanzó los u$s 9.800 millones. La consultora Delphos Investment calcula que en julio salieron del sistema financiero otros u$s 2.000 millones, y en la primera quincena de agosto, u$s 1.400 millones adicionales.
Dólar: la demanda se incrementó en agosto, por las turbulencias en los mercados y por el clima de elecciones. Pasó de u$s 4,17 a principios del mes a u$s 4,195 ayer, una variación del 0,6%. Así, el ritmo de depreciación en lo que va del año es de un 4,6%, frente al 4,70% de todo 2010. Las ventas netas del Banco Central en tres semanas llegaron a u$s 500 millones, según estima Claudio Burelli, responsable de la mesa de operaciones de Puente Hermanos.
Precio de la soja: con las tasas bajas aseguradas hasta 2013 en Estados Unidos y, por ahora, también en Europa, el dólar en el mundo seguirá débil. «El contagio a los precios de los commodities es moderado, sobre todo a los de alimentos», sostuvo Marina Dal Poggetto, del Estudio Bein. De hecho, en Chicago la oleaginosa cerró ayer casi en el mismo valor que el de fines de julio: pasó de u$s 497,61 la tonelada a u$s 496,79.
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