7 de mayo 2014 - 00:00

La bolsa de la feria

Última semana de una Feria que pareciera haber cubierto las expectativas, y que podrá llegar a alcanzar la cifra mítica del millón de visitantes. Si bien hay muchos elogios, también están los que esperan llegar al final para hacer un balance que tenga sentido.

"Esta Feria me pareció un monstruo. Cuando viví en la Argentina a mediados de los ochenta venía a la Feria, pero me parece que era más chica, la podía recorrer, ahora no sólo no logro hacerlo sino que al rato tengo diez libros en una bolsa. Me parece que creció de un modo que desborda y que lleva a venir más de una vez. He estado en otras ferias, en la de Santiago, en Guadalajara, en Madrid, en Frankfurt, y creo que la gran paradoja es que cuanta más tecnología digital hay, la gente tiene más necesidad de agarrar el libro impreso, e incluso de ver al escritor, y por eso cada ciudad en el mundo está inventando su festival literario, su oferta cultural, sus ferias, que hace 30 años eran unas pocas y muy contadas. Los escritores estamos en gira permanente. Claro, están los que a su acto concurren mil personas y aquellos que sonríen a los que pasan de largo. A mí me toca estar entre los que saludan, el problema está cuando te toca estar al lado de Paul Auster, Arturo Pérez Reverte o Julia Navarro, que tienen colas de mil personas esperando su autógrafo. Uno se siente el hombre invisible que quería ser Borges", comenta riendo Edmundo Paz Soldán, el escritor boliviano profesor de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Cornell, que participa en el encuentro denominado "Diálogo de Escritores Latinoamericanos" , donde entre otros vienen intervieniendo Rey Rosa, Darío Jaramillo Agudelo, Mario Bellatin, Leonardo Padura.

En una de las calles de la Feria un muchacho se acerca a Edmundo Paz Soldán, para que no se sienta el hombre invisible, y pregunta si tenía información sobre Edward Snowden y Julian Assange cuando escribió su novela sobre hackers "El delirio de Turing". El escritor boliviano, residente desde hace veinte años en EE.UU., recordó que para escribir ese libro, que se publicó en 2003, donde se hablaba de una Agencia Nacional de Seguridad que se llamaba "La cámara negra" se dedicó a estudiar tratados de sociología sobre hackers y pensó hacer una novela de ciencia ficción, fue luego de anticipación y terminó siendo realista. "Creo que lo que ha hecho Snowden es fundamental para la lucha de la libertad de expresión. Lo que ha sucedido con ese tema en los últimos quince años en Estados Unidos ha sido una perversión de sus libertades fundamentales respecto a la privacidad de sus ciudadanos. Han intentado ver como traidor a Snowden pero es alguien que ha llevado al extremo uno de los preceptos que han hecho grande a Estados Unidos, ha revelado los entresijos de lo que se estaba haciendo desde el 11-S violando la privacidad de los ciudadanos en aras de la seguridad nacional. El tiempo le va a dar la razón. Este año hubo un debate si el Pulitzer lo podían ganar los diarios que usaron esa información e hicieron públicos documentos clasificados de alto secreto. Se pensaba que el Pulitzer no se iba a involucrar en algo político, pero hizo lo correcto y premió a los diarios "The Guardian" y "The Washington Post" que destaparon el asunto. Por más que el gobierno haya querido demonizar a Snowden, lo que ha hecho es un bien para los ciudadanos. Lo mejor que tiene EE.UU. es su capacidad autocrítica, que es lo que permite que avancen las cosas. Pero el Imperio es tan poderoso que utiliza cosas, como los drones, de los que en el futuro va a tener que enfrentar ese legado del uso indiscriminado de esa fuerza bélica. En el caso de Assange, la cosa es más complicada, aunque lo que hizo con wikileaks es más positivo que negativo. Claro que tiene problemas por los que tendrá que enfrentar la justicia, lo que lo vuelve muy diferente a Assange. Pero por si está interesado, no voy a escribir sobre eso, voy a seguir dando detalles del planeta Iris", haciendo referencia a su reciente novela de ciencia ficción.

La sala Borges sigue dando suerte. Gabriel Rolón reunió unas 1.200 personas en la presentación de su libro "Historias inconscientes (vidas al límite)". Después se pasó 3 horas firmando ejemplares. Lejanos están los tiempos en que además de atender pacientes era columnista del programa de Alejandro Dolina "La venganza será terrible", algo que seguramente se le impuso a ese psicólogo luego de haber superado con sus 5 títulos publicados los 700.000 ejemplares vendidos.

Para tener en cuenta, el sábado 10 de mayo, a las 18:30, en la afortunada sala Borges estará el escritor estadounidense James Dashner, que será entrevistado por el blogger y editor Leo Teti y dialogará con el público sobre su exitosa saga "Maze Runner", para luego pasar a firmar ejemplares en el stand 908 de V&R editores. La saga distópica y dramática de supervivencia está formada por "Correr o Morir" (que este año llegará a los cines), "Prueba de fuego", "La cura mortal", "Virus Letal y "Expedientes Secretos".

A la ensayista chilena Pilar Sordo le tocó hablar sobre su nuevo libro, "No quiero envejecer", en la sala José Hernández y la colmó a pleno, quedando gente afuera, al punto de que hubo que abrir las puertas para que escucharan los que habían quedado afuera. Un 80 por ciento del público eran mujeres de las más diversas edades que son sus seguidoras fieles (que sonríen cuando la psicóloga dice con soltura "malas palabras", y se le escapan algunos chilenismos), y acaso porque en su entrevista con Mirtha Legrand dijo que era un libro para gente de 25 a 35 años, hubo muchos que le hicieron caso y presenciaron su diálogo con Gerardo Rozin, entre ellos Florencia de la V y Maju Lozano.

Como se programa con mucha anticipación, no se supuso que la sala Leopoldo Lugones iba a quedar muy chica (que es lo que sucedió) para la presentación de "Usar el cerebro. Conocer nuestra mente para vivir mejor", libro del neurocientífico argentino Facundo Manes que encabezó el equipo médico que intervino el año pasado a la presidente Cristina Kirchner de su hematoma subdural, aunque el prestigioso médico no aceptó hablar de esa intervención.

• Por segundo año se hizo el sabroso ciclo "Milhojas" con debates en torno a la gastronomía (un oficio que está de moda). Interesó Felipe Pigna dando un anclaje histórico a la industria del vino y realizando una apasionada apología de Miguel Amado Pouget, el hombre que introdujo las cepas francesas en la Argentina.