INTENTO K POR PLANTAR CANDIDATOS AL NUEVO GOBIERNO
Debates durante el fin del Gobierno de Cristina de Kirchner. El Senado será protagonista de la extensión de sesiones ordinarias: los dos nominados para la Corte Suprema, en el medio de la estrategia.
prórroga de sesiones ordinarias que decretó ayer Cristina de Kirchner, mas allá de extender la vida útil del viejo Congreso hasta el ultimo minuto del mandato presidencial y lo mantiene así con cierto poder de fuego, reactiva una estrategia oficial que tiene al nombramiento sin descanso de jueces, fiscales y funcionarios de la justicia en el centro de la escena. Dentro de ese movimiento, Cristina de Kirchner quiere dejar plantados en el medio de la escena las nominaciones de Eugenio Sarrabayrouse y Domingo Sesín para la Corte Suprema y aunque no tenga tiempo o numero para votarlos, podrá forzar la firma de los dictámenes , Con el número que tiene y tendrá el peronismo en el Senado, al próximo presidente le será imposible reunir una mayoría de mas de 37 senadores para votar el retiro de esos pliegos y proponer otros candidatos para cubrir las vacancias en la Corte, tal como exige el reglamento.
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Dentro de esa estrategia será clave que, una vez cumplido el plazo de publicación de antecedentes de los candidatos que fija el decreto 222, Miguel Pichetto logre hacer una sesión para darles ingreso (el término sería en la última semana de noviembre). Luego hasta puede convocar a la audiencia pública que fija el reglamento y emitir el dictamen de mayoría . Aunque los jueces nunca se voten en el Senado ya que el kirchnerismo no tiene los dos tercios para imponerlos, el kirchenrismo habrá plantado al menos una base para negociar en el futuro o bien uno de los cargos o la ampliación de la Corte, tema que volvió a discusión desde hace meses.
La decisión que se conoció ayer por el Boletín Oficial es, además, todo un record para el uso político de una administración ya que, en general, los presidentes de Argentina (y el resto del mundo) comienzan a desacelerar en sus decisiones un tiempo antes de la transmisión del mando para acordar una transición ordenada y facilitarle la tarea al que viene. Claramente no es la intención de Cristina de Kirchner.
El gobierno intentará en estos días que restan hasta el 9 de diciembre aprobar el nombramiento de dos decenas de jueces cuyos pliegos ingresaron al Senado, el ascenso a militares y diplomáticos y una larga lista de proyectos.
Está claro que esos temas son primordiales para un gobierno que ha hecho una bandera del nombramiento de magistrados, pero la decisión de anunciar la nominación de Sarrabayrouse y Sesín para cubrir los cargos que dejaron vacantes las renuncias de Eugenio Zaffaroni y la de Carlos Fayt (esta última opera desde el próximo 10 de diciembre) fue el comienzo de esa estrategia.
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