El senador y candidato republicano a la Presidencia en 2008, John McCain; el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, y otros altos cargos conservadores se mostraron contrarios a la manera en que Trump respondió las críticas de los padres del capitán Humayun Khan, muerto por un coche bomba en Irak en 2004, a sus propuestas contra los inmigrantes y musulmanes.
En una entrevista con la cadena ABC News el fin de semana, Trump aseguró que cuando el padre del militar, Khizr Khan, acompañado de su esposa, Ghazala, dijo en un discurso en la Convención Demócrata que él no había sacrificado nada en comparación con su hijo muerto, se equivocaron porque trabajó muy duro y creó miles de empleos. La analogía entre un héroe de guerra, que falleció tras alejar a sus subalternos del peligro, y un empresario que evitó ir a la Guerra de Vietnam por un problema de juanetes, no sentó bien, como tampoco lo hizo que insinuara que la esposa de Khan no había hablado en el cónclave por su confesión religiosa.
McCain, una de las voces con más autoridad en asuntos de Defensa, criticó ayer el "menosprecio" de Trump a la familia y aseguró estar en "profundo" desacuerdo. "Aunque el partido le concedió la nominación, eso no viene acompañado con la licencia sin límites para difamar a lo mejor de nuestro país", aseguró McCain en un comunicado.
Un año atrás McCain también fue blanco de las burlas del candidato republicano, quien puso en duda su carácter de "héroe" porque había sido capturado en Vietnam. "Yo quiero a la gente que no fue capturada", había declarado Trump .
Ryan, por su parte, aseguró que sólo se puede responder al discurso de los padres del capitán Khan reconociendo que "muchos musulmanes sirvieron de manera válida en nuestras Fuerzas Armadas y dieron su vida. Su sacrificio y el de Khizr y Ghazala deber ser honrado". En la misma línea, el senador republicano Lindsey Graham subrayó que si Trump quiere ser "el líder del mundo libre, tiene que ser capaz de aceptar las críticas".
La heterodoxa estrategia de medios de Trump, que tan buenos resultados le dio en las primarias, ahora lo está hundiendo en una tormenta de críticas en las redes sociales. "El señor Khan, quien no me conoce, me atacó viciosamente desde el estrado del Partido demócrata y continúa haciéndolo ahora en la TV!", escribió ayer en Twitter.
Otro duro golpe provino de las familias de 17 soldados caídos en el campo de batalla, que le criticaron las declaraciones "repugnantes y personalmente insultantes contra nosotros".
Pero Trump tiene la piel dura. Cuando atacó a McCain, la indignación era tal que muchos creían que no la superaría. Sin embargo, logró la nominación republicana contra sus 16 adversarios y en mayo McCain anunció su apoyo al multimillonario.
Esa vez, como ya lo hizo cuando había calificado a los mexicanos de "violadores" o puesto en duda la integridad de un juez a causa de sus orígenes mexicanos, la dirección del Partido Republicano criticó sus declaraciones, aunque no le retiró su apoyo. Al respecto, el premio Nobel de Economía y editorialista del diario The New York Times, Paul Krugman, afirmó que "los verdaderos pecadores son los dirigentes republicanos que apoyan activamente a un candidato que -saben- representa un peligro para la nación".
| Agencias AFP, EFE y Reuters |


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