19 de diciembre 2011 - 00:16

La deuda sobre PBI, en el nivel más bajo en 12 años

• Lo malo: riesgo-país sigue alto (920 puntos)

Hernán Lorenzino
Hernán Lorenzino
El nivel de deuda pública cerró en el tercer trimestre en un 37,8% del PBI (medido en dólares), el menor porcentaje desde 1999. Así surge de la información difundida por el Ministerio de Economía, a cargo de Hernán Lorenzino, con la evolución de los pasivos (con datos a fines de septiembre de este año) cruzados con los números de PBI nominal estimado por la consultora Federico Muñoz y Asociados (como medición alternativa a la del INDEC, que no goza de credibilidad).

Si bien durante el primer y el tercer trimestre de 2011 la deuda creció en u$s 2.177 millones hasta totalizar u$s 175.324 millones, en el mismo período el PBI en dólares lo hizo a un ritmo mayor, explicado tanto por la expansión de la actividad como por la inflación. Al comparar el peso de la deuda sobre el PBI surge que entre julio y septiembre de 2008 llegaba al 45,5%; en el mismo período de 2009 ya había disminuido un poco hasta el 44,7%; en 2010, al 43,8%; y de ahí hasta los 37,8% actuales.

Otro punto a tener en cuenta en este período es que el peso de los pasivos intra sector público creció, hecho que aliviana las presiones a la hora de los vencimientos. Mientras que en el tercer trimestre de 2008 era del 8,8% del PBI, ahora llega al 20%. Así, la deuda en manos de tenedores privados, cuya refinanciación no está asegurada, representa apenas el 14% del Producto. Sin embargo, es llamativo que luego de 10 años del default, de que la deuda pública es baja, con un porcentaje elevado en manos del propio Estado y con un perfil de vencimientos con títulos más a largo plazo que a corto, el riesgo-país sigue siendo elevado. De hecho, los 920 puntos básicos de la Argentina del viernes sólo son superados en la región por Venezuela, con 1.217. Lejos están Brasil (219 puntos), Uruguay (210) y México (185).

Interrogante

¿Qué falta para que los mercados se muestren más proclives a financiar al país? Si se observa la evolución del riesgo-país, en 2007 se acercó a los 200 puntos básicos, equiparable al de Brasil. Es decir, no se puede atribuir simplemente al default el elevado nivel actual. «Las razones de la escalada de las tasas que pagan nuestros títulos públicos hay que buscarlas en el temor que las inconsistencias macro terminen afectando la capacidad de pago del fisco y, en definitiva, en la desconfianza de los mercados financieros hacia la heterodoxia de los Kirchner, que los lleva a dudar de su vocación de pago (dudas hasta aquí injustificadas, más allá del default implícito de los bonos indexados que supuso la manipulación del IPC)», sostiene un informe de Federico Muñoz.

De todas maneras, hasta el momento el acceso a los mercados voluntarios de deuda no se tradujo en un obstáculo, ya que existieron fuentes de financiamiento alternativas. Tanto el superávit primario de los primeros años de la gestión kirchnerista como la estatización de los fondos previsionales y la utilización de las reservas internacionales son ejemplos de los recursos utilizados para el pago de las obligaciones. Pero llegado 2012, estas fuentes ya no lucen tan robustas. Así, habrá que recomponer algunas variables o convencer al mercado de que el default quedó definitivamente atrás para que puedan prestar al país a tasas razonables.

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