23 de octubre 2012 - 00:00

La Embajada de EE.UU. arma tour

Vilma Martínez
Vilma Martínez
«Señora embajadora, le traigo especiales saludos del gobernador Daniel Scioli». No se trató de un Wikileak ni de un cable secreto revelado por algún diplomático anónimo. Ayer por la tarde, en la residencia de la embajadora de Estados Unidos, Vilma Martínez se reunió con un puñado de legisladores nacionales y provinciales invitados por el Gobierno de Barack Obama para participar como observadores de los comicios donde el presidente del Partido Demócrata buscará retener el poder frente al republicano Mitt Romney.

Primó, como en este tipo de eventos diplomáticos, la discreción y la formalidad. Un dato llamó la atención de los políticos criollos que pisaron el Palacio Bosch, ubicado en la esquina de la avenida Del Libertador 3502: no había, entre los invitados, ningún dirigente del oficialista Frente para la Victoria. El más peronista de los presentes fue el senador bonaerense Iván Budassi, el emisario de Scioli que notificó a la embajadora Martínez de los saludos del gobernador. Otra presencia peronista, disidente, fue el duhaldista Carlos Brown, director del think tank criollo Movimiento Productivo Argentino donde esta semana disertarán los diputados Graciela Camaño (Frente de Unidad Peronista) y Pablo Tonelli (PRO) sobre los aspectos supuestamente ocultos detrás del proyecto de reforma de los códigos Civil y Comercial de la Nación.

El encuentro, que comenzó cerca de las cuatro de la tarde, no duró más de una hora y los invitados debieron conformarse con té, café y masas. La UCR aportó al diputado y consejero de la Magistratura Oscar Aguad, mientras que el Frente Amplio Progresista de Hermes Binner llevará la delegación más nutrida a Washington: la senadora cordobesa Norma Morandini, la diputada socialista por la provincia de Santa Fe, Alicia Ciciliani, y el legislador bonaerense y secretario general del GEN, Juan Carlos Juárez. El bloque Unión PRO de la Legislatura de la provincia de Buenos Aires tuvo al senador de la localidad de Moreno, Julio Asseff, entre los invitados a viajar a la capital estadounidense.

La embajadora Martínez se limitó a informar sobre la actividad, que comenzará el próximo 3 de noviembre en Washington, donde los invitados tendrán la oportunidad de empaparse de la institucionalidad estadounidense: habrá recorridas por la Casa Blanca, los búnkeres de los partidos Demócrata y Republicano, la Fundación John Fitzgerald Kennedy, el Capitolio y hasta la sede de la OEA. La principal complicación parece ser el alojamiento, teniendo en cuenta el alud de enviados especiales de todo el mundo que serán testigos del intento de reelección de Obama.

No hubo ninguna referencia a asuntos internos de la Argentina. Ninguna pregunta de Martínez sobre el futuro de la fragata Libertad o sobre las negociaciones que la diplomacia argentina lleva adelante para intentar liberar la embarcación.

A la salida del ágape en la embajada, algunos legisladores lamentaron por lo bajo estar lejos del país el próximo 8 de noviembre, día en que está convocada una protesta callejera contra la presidente Cristina de Kirchner. «Podemos marchar igual con los argentinos que viven en Washington», fue la contrapropuesta de un opositor.

Ayer por la noche, el presidente Barack Obama y su rival republicano Romney chocaron -ver nota aparte- en el último debate en la carrera hacia la Casa Blanca, en momentos en que las encuestas los muestran cabeza a cabeza a dos semanas de las elecciones del 6 de noviembre.

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