12 de abril 2010 - 00:00

La emisión jaquea a Marcó del Pont

Mercedes Marcó del Pont decidió manejarse en este primer año de gestión con un Programa Monetario (PM) que no le pertenece. Lo que representa el corazón de la actividad del Banco Central fue en realidad elaborado por Martín Redrado y presentado en el Congreso el último día de 2009. La nueva titular de la institución decidió hacerlo propio, pese a que no incorpora la mayor parte de los acontecimientos de los últimos meses.

Este PM incluye un crecimiento en la cantidad de dinero circulante y en depósitos a la vista (es decir en el llamado M2) del 19% a lo largo del año. Y se fijaron metas de cumplimiento trimestral.

A todas luces, resultará extremadamente complicado para el Central cumplir con las metas que se estipulan para el segundo trimestre. Conviene repasar cómo terminó el primero y cuál es el techo en la cantidad de dinero que se fija para esta segunda parte del año:

  • Según divulgó el propio Banco Central el último jueves, el M2 del sector privado, también denominado «medios de pago del sector privado», ascendió a $ 168.370 millones. 

  • Para el segundo trimestre, el techo del crecimiento en ese indicador es de $ 176.811 millones. En otras palabras, el circulante más los depósitos en cuenta corriente y en caja de ahorro no pueden crecer más del 5% en este período, equivalente a unos $ 8.400 millones.

    Sin embargo, las presiones para que el aumento en la cantidad de dinero supere ampliamente ese nivel son enormes. Lo que termine sucediendo en este período determinará, ni más ni menos, hasta qué punto pueden crecer las presiones inflacionarias. Se estima que el aumento de precios durante el año llegaría al menos al 25%. Pero si la emisión monetaria termina siendo excesiva, probablemente se termine superando ampliamente ese nivel.

    Marcó del Pont conoce esta situación y por eso quiere que el aumento de la emisión resulte gradual. Pero el manejo no resultará sencillo. Éstos son las principales variables que deberá monitorear:

  • Fuerte ingreso de dólares. Se estima que en este trimestre ingresarán netos unos u$s 5.000 millones como piso, sobre todo por la cosecha de soja, pero también por el canje de deuda. Esto demandará una activa participación del Banco Central, que tendrá que absorber esas divisas para evitar una baja del tipo de cambio. Esto podría demandar la emisión de, por lo menos, unos 20.000 millones de pesos.

  • Dentro de los próximos diez días se conocerá el dato de utilidades del BCRA durante 2009. Se estima que habrían superado largamente los 20.000 millones de pesos. La Casa Rosada quiere que el Central remita la totalidad de esos fondos. Marcó del Pont no se niega, pero pidió que se haga en forma gradual y escalonada. Por lo pronto, se resistió a enviarle al Tesoro $ 2.500 millones en marzo con la excusa de que aún no se conoce el dato final de las ganancias. Pero el margen para enviar utilidades al Gobierno se achica mucho en esta etapa si al mismo tiempo la idea es cumplir con el programa monetario.

  • Además, se suman los adelantos transitorios que solicite el Gobierno al Central, cuyo stock ya supera los $ 30.000 millones. Durante el año, la Casa Rosada tiene margen para solicitar no menos de $ 10.000 millones adicionales.

  • A todo esto se adiciona el nuevo plan del Central de otorgar redescuentos para que los bancos presten a largo plazo. También representa un aumento en la cantidad de dinero que circula.

    En este contexto, la tarea de absorción que deberá llevar adelante el Central será sencillamente titánica, al menos si el objetivo es cumplir con los topes de emisión estipulados en el PM. Claro que aquí también hay problemas, ya que la capacidad del Central de colocar Lebac y Nobac es limitada, con vencimientos que en este trimestre llegan a 20.000 millones de pesos. Y con tasas en baja, la posibilidad de que los bancos capten gran cantidad de plazos fijos (lo que disminuye la cantidad de dinero en circulación) también resulta por demás limitada.