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La gran pantalla escapó a la crisis y duplicó ganancias
La abundante oferta del cine argentino no tuvo, sin embargo, el mismo correlato en la cantidad de espectadores. La excepción fue “Relatos salvajes”, que tuvo récord de público aquí y en otros países. 2015 anticipa valiosos estrenos de títulos que no lograron estrenarse esta temporada.
“Relatos salvajes”, de Damián Szifron, se estrenó en agosto y ya superó los 3.370.000 espectadores. Una combinación de éxito -que trascendió las fronteras- y calidad, en un año récord para el cine argentino.
Las documentalistas Ginger Gentile y Sandra Fernández Ferreira venían de estrenar, este año, Mujeres con pelotas, sobre fútbol femenino. Pero cuando quisieron mostrar Borrando a papá, sobre prejuicios y manejos espurios en el asunto de las separaciones familiares, sectores feministas presionaron tanto, incluso desde dentro de oficinas gubernamentales ejerciendo censura previa, que el INCAA debió replegarse y el documental sólo pudo verse tiempo más tarde, y por una sola semana, en dos salitas perdidas (una en Constitución y otra en el interior de Jujuy). Cuando se puso en la web, las feministas lograron una prohibición judicial. Pero la persecución no pudo alcanzar a los muchos cibernautas que lo copiaron y lo van difundiendo en las redes. La censura, por suerte, ya no tiene la omnipresencia de otros tiempos.
Vayamos a algo más lindo. Estrenada en agosto 21, Relatos salvajes, de Damián Szifron, ya alcanzó los 3.370.000 espectadores, superando largamente las marcas anteriores. Y es éxito también en otros países. En España, por ejemplo, empezó sexta y a la semana, por el boca a boca, ya era la segunda en recaudaciones. Para más, tiene una notable calidad artística, y hasta una moraleja muy linda con la reconciliación de los opuestos, cuando el culpable baja los brazos en vez de replicar las agresiones de la ofendida. Es bueno saber que la película más exitosa del año es también una de las mejores. Hasta una semana antes, la más exitosa era Bañeros 4, que no sólo era la peor de la serie, sino, deliberadamente, la peor del año. Como se dice, hay público para todo.
Dato gracioso: el Festival de Cine de Guadalajara tiene una sección fija donde presenta los mayores sucesos anuales de cada país latinoamericano. Si Relatos... atrasaba su estreno, nuestra representante iba a ser Bañeros 4, y la opinión del público mexicano sobre nuestro nivel cinematográfico hubiera sido bastante distinta. Sin duda, la película de Szifrom seguirá cosechando premios, elogios y billetes durante 2015, y, para mejor, afirmará la venta al exterior de otras cuantas películas argentinas. Hay varias llevando orgullosamente la cola del vestido de la novia y que también interesan al mercado exterior (aunque menos de lo pensado).
En el conjunto enorme de estrenos nacionales, algunas obras son realmente buenas, otras (es feo dar nombres) hicieron gran despliegue con excelentes equipos, pero no llenaron todas las expectativas, otras son apenas correctas, y muchas, muchas, muchas, son más bienintencionadas que bien hechas. Pero eso pasa todos los años. En 2014 hubo algo nuevo: dos producciones costosas, ambiciosas y bastante imperfectas, hechas por debutantes absolutos, sin trayectoria alguna entre la gente de la profesión, pero con innegable habilidad para armar casting: Gato negro, del empresario y artista internacional de fuegos artificiales Gastón Gallo, y Muerte en Buenos Aires, de Natalia Meta. ¿Por qué una tuvo éxito y la otra no? Pues, porque uno trataba con gran extensión asuntos amargos y se estrenó sin mayor aviso, y la otra propuso un asunto risqué y manejó con habilidad e insistencia una gran campaña publicitaria. El resto fue suerte de principiante. Habrá que ver cómo repite.
Y así es como pasó el año. Para el próximo ya van quedando algunas realmente valiosas que desgraciadamente no encontraron buena salida de estreno en esta temporada. Por ejemplo, Ciencias naturales, presentada y premiada en enero en Berlín, y La Salada, premiada en San Sebastián y en otros lugares. Otro tanto estuvo a punto de pasarle a Refugiado, y eso que venía con Julieta Díaz y premio en Cannes, donde se presentó en mayo. La culpa de esto puede repartirse entre las megaproducciones hollywoodenses que llenan las salas y la multitud de títulos locales menores que se acumulan, se codean, y restan espacio. Algunos jueves hubo hasta siete estrenos nacionales de esa categoría. Deberían ir derecho a la televisión, pero eso también sería una lástima: INCAATV está teniendo una programación cada vez mejor.
Posdata: ya que hablamos de éxitos, en 2015 se festejará el centenario del primer suceso nacional, Nobleza gaucha, de Gunche y Martínez de la Pera. Costó 25.000 pesos de la época, recaudó ¡diez veces más! (y eso que entonces ya había copias pirata), y por su buena fama tuvo como derivados un tango, una marca de yerba, una remake nacional y otra chilena. No vamos a menoscabar sus méritos, pero ¿ya habrá alcanzado Relatos salvajes diez veces más de lo que costó? ¿Habrá más adelante alguna marca de cuchillas, explosivos o regalos de boda con su nombre?
Cuadro de honor (por orden de aparición).
• Ficción: El misterio de la felicidad, Rodencia y el diente de la princesa, Betibú, El crítico, El grito en la sangre, El secreto de Lucía, Aire libre, Relatos salvajes, Necrofobia 3D, Refugiado.
• Documental: Mika, mi guerra de España, El otro Maradona, Carta a un padre, Maravilla, un luchador, El color que cayó del cielo, Al fin del mundo, La cárcel del fin del mundo, Amancio Williams, Pichuco, Ulises, un alma desbordada.

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