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"La inflación del Gobierno es posible, siempre que no haya un desmán político"
En On - Con una visión positiva, el empresario y fundador de Consultatio, Eduardo Costantini, auguró un 2017 con una activación de la economía, con la llegada de inversores extranjeros y una significativa caída de los índices inflacionarios. ¿Utopía o realidad?

En una entrevista exclusiva con Ámbito Biz, Costantini se mostró optimista con la gestión de Mauricio Macri, aseguró que en el mercado de real estate los cambios ya se están dando, pero apuesta fuerte a 2017, cuando, asegura, llegará la inversión extranjera y se alcanzará una baja en el índice de inflación con números anuales por debajo del 20%. Además, sostuvo que el blanqueo de capitales será clave para incentivar la oferta y la demanda.
Periodista: Hace un año le hacíamos una entrevista, ¿cómo cree que cambió el escenario del año pasado a éste para el sector de real estate?
Eduardo Costantini: El año pasado seguramente habré dicho que ya estábamos viviendo un aumento de ventas significativo y además eso venía dado por dos situaciones, los argentinos veían el inminente cambio de Gobierno y que el presidente futuro iba a ser más razonable, más amigable para el mercado, además de que iba a transparentar el valor del dólar, pero no se sabía con exactitud quién iba a ganar -siempre dependiendo del mes en que nos situáramos el año pasado-. Entonces el mercado inmobiliario empezó a descontar lo que se está viviendo hoy. La expectativa política que se traducía en una caída del dólar, sabían que el dólar se iba a mantener y transferían dólares en terrenos. Eso es lo que hizo la gente el año pasado. Después estuvo la sorpresa del triunfo de Cambiemos. Las medidas que tomó el Gobierno fueron de manera muy rápida, por lo que se aceleró el optimismo y llegó a mayores ventas en el mercado inmobiliario, más que el año pasado. Eso es lo que nosotros vivimos en los dos proyectos que están con ventas en el caso de Nordelta y Puertos. Dicho esto, dentro de la administración de Macri hay dos períodos: la famosa luna de miel que viven todos los políticos al principio y luego el período de madurez. Hemos comenzado un período de mayor realismo del Gobierno y de la población.
P.: ¿Cuáles son los problemas que le ve al país? ¿Cómo ve hoy a la Argentina?
E.C.: La Argentina tiene problemas culturales, estructurales en lo económico, ahora estamos tomando nota de los problemas que tenemos. Entramos en un período en el que hay que asumir realidades y donde hay que consensuar en el fondo. Hoy tenemos mejor desarrollo de la democracia, porque el Gobierno no tiene la mayoría en el Congreso. Hay diferentes instituciones, hay mayor diálogo con los senadores, con los diputados, hay distintos grupos, hay más diálogo con los empresarios. Al país lo recibieron muy desarticulado, por lo que hay que tomar la dirección para ordenar las cosas en un proceso que va a llevar mucho tiempo y en donde habrá que consensuar políticas de Estado. Se puede ver como una situación de mayor incertidumbre, mayores dudas, riesgo... porque las tarifas se volvieron atrás, pero lo que es importante es que la corrupción pasó a ser la principal preocupación de la sociedad. Eso es muy positivo y hay una posición moderada de los distintos sectores. Dentro de todo son más razonables a la hora de ver la realidad, se ha iniciado una fase más política de acuerdos. En lo que resta del año iremos viendo los acuerdos del Gobierno en temas que son fundamentales. Y es que el resultado de la inflación es una puja constante por que los sueldos no pierdan poder adquisitivo y el comerciante no quiere perder precios, entonces remarca y después no le vende a nadie. Al mismo tiempo hay que actualizar tarifas, hay que aceptar esa realidad y no quedarse en el camino, sino ver con una inflación que vaya bajando. Porque la buena noticia es que si bien hay una caída de la actividad, esa caída ha ayudado a la caída de la inflación.
P.: ¿Piensa que va a bajar la inflación?
E.C.: Este año vamos a cerrar con números cercanos al 40% y el año que viene ese número va a descender a 17%, 18%. Yo creo que la inflación que aspira el Gobierno es posible, siempre que no haya un desmán político. La caída fuerte de la inflación llegó en buena hora, antes que las presiones subieran y se hicieran muy fuertes. En el mundo se sabe que vos para bajar la inflación tenés que achicar el nivel de actividad. Nosotros pretendemos inventar la rueda a partir de políticas populistas y ahí está la discusión de si es un Gobierno neoliberal, si es de derecha, si protege a los empresarios; el Gobierno tiene un poco de cola de paja de eso pero también les exige a los empresarios, entonces hay que encontrarle un término medio. Yo soy optimista, creo que hubo cambios enormes y me parece que este período es para ver la sensatez de los argentinos.
P.: ¿Va a llegar la inversión extranjera?
E.C.: El Presidente viajó a China, pero las inversiones llevan su tiempo en planificarse. El Gobierno de la Ciudad tiene la intención de vender tierras, ahora la tierra que se va a poner en venta en abril se va a concretar en diciembre, porque hay procesos burocráticos muy largos. Además hay una toma de mando, el Gobierno en cada una de las secretarías, de los ministerios se encontró con una nueva situación, porque antes no estaban gobernando. Hay una situación natural de tener que tomar conocimiento, luego han encontrado situaciones irregulares y después el Gobierno, al ganar en Nación, en provincia y en Capital necesita recursos humanos para administrar y todo eso también lleva tiempo. A los inversores extranjeros por supuesto que les interesa invertir en la Argentina, pero también vienen a ver, vienen a observar. El tema de las tarifas obviamente va a fijar otro cronograma, es muy importante lo que ocurra en septiembre con las audiencias y que se vea que se llega a buen término. El Gobierno ahora está abriendo una cantidad de diálogos y acuerdos, hay un momento de diálogo y de concertar, las cosas no se van a poder decidir de un día para el otro. Todo esto hace al funcionamiento de un país, pero los argentinos somos ansiosos por naturaleza, ocultamos la realidad y a través de las políticas populistas complacés a la gente, pero aumentando el déficit, el endeudamiento del país, bajando las reservas y cuando te dan recursos, como el Gobierno anterior, que el primer mandato estuvo muy bien, pero ya en el segundo empezó a tener políticas equivocadas de un populismo que ya no era necesario porque la Argentina no estaba en recesión, pero se siguieron dando subsidios totalmente innecesarios, nos llevó a un camino de inflación y de bajas reservas.
P.: Algunos hablan de que para que la situación económica se revierta se van a necesitar por lo menos dos mandatos de Macri. ¿Cree que será así o que llegará más pronto de lo que algunos pronostican?
E.C.: Yo creo que ya hay un cambio, sobre todo por la forma de gobierno, después vienen los resultados. Nosotros históricamente somos una sociedad inconsistente, nunca hubo estabilidad en la Argentina a largo plazo. Acá hay una situación irregular muy fuerte que es un enorme desajuste y un elevadísimo nivel de corrupción. Y toda la sociedad está enquistada, en todo el organismo, en todas las instituciones, porque está lleno de corrupción en todos lados y se tocan intereses muy fuertes y todo eso hay que enfrentarlo y hay que superarlo y ésa es la gran batalla que hay que librar. El resultado es ir modificando en el tiempo la cultura de la sociedad y de los líderes para que la sociedad en su conjunto pueda tener un programa que sea consistente, pero después vienen los resultados. Entonces mientras esto sea moderado y haya diálogo, el año que viene van a empezar a llegar inversiones reales. De hecho, vos ahora vendés un macrolote y tenés varios oferentes. Pero al mismo tiempo tenés sectores con diferente performance. El agro está mejor porque se le bajó la retención, el aluminio quizás no está bien porque le bajaron las ventas y llegan más importados. La industria automotriz está sufriendo porque baja el dólar.
P.: ¿Cuándo piensa que el sector inmobiliario realmente verá cambiar su situación? ¿Los créditos podrán influir, teniendo en cuenta que hoy el valor de los sueldos está muy lejos del precio de las propiedades medido en dólares?
E.C.: No es menor lo que vos decís. Hay dos mercados: un mercado de la gente pudiente que ya tiene la plata y otro mercado que desea comprar con sus ingresos. Este último sector tiene problemas porque la economía no repunta y hay una caída del salario real con más desempleo. Además los salarios están por debajo de la inflación este año. Esa gente de clase media, media baja no tiene acceso a la vivienda. Hay por lo menos dos millones de déficit habitacional de la vivienda en la Argentina. Ese es un mercado ¿cuándo se va a solucionar? En el mediano plazo ¿cómo? Si se logra una muy baja tasa de inflación llegando a 5, 4 puntos de inflación, de por lo menos un dígito y una estabilidad por supuesto con crecimiento. A partir de ahí vos vas aumentando la cantidad de familias que pueden acceder a una vivienda.
Luego tenes un segmento de la población que es el de clase media-alta y clase alta, lo que sería ABC1, que pueden comprar a partir de sus ahorros. Esa gente ya empezó a comprar el año pasado.
P.: ¿Qué opina del tarifazo y el retroceso en los aumentos?
E.C.: El tarifazo vuelve para atrás en el corto plazo. En definitiva si se logra un acuerdo en las audiencias públicas de una forma más consensuada, se están fijando las tarifas de acá 20 años. Si tuvimos en 12 años las tarifas regaladas, eso no es sensato. La mayoría de la sociedad está de acuerdo al aumento de las tarifas. Por otro lado hay que mejorar el tema de los cortes de luz, por la falta de inversión. Yo creo que se va a llegar a un término intermedio, con el tema de las tarifas ya estamos en ese camino, porque estamos en un momento de diálogo y en un sendero de consenso. En realidad la corte suprema pidió no solamente que haya audiencias públicas sino que hay que escuchar las audiencias públicas, se va a proponer un aumento más moderado, con mayor equilibro pero en un tiempo más lejano.
P.: ¿Con quá desarrollos están hoy focalizados?
E.C.: Nosotros nos estamos diversificando pero tenemos dos proyectos madre a largo plazo que son Nordelta y Puertos en Escobar. Nordelta nació en el 1998, la primera casa que se construyó fue en el 2000 en cambio Puertos nació en el 2010, este último es como un bebé y Nordelta para nosotros ya es un adolescente. Además, estamos terminando un edificio de oficinas en Catalinas que prácticamente ya lo estamos entregando. Por otro lado en el exterior estamos terminando para octubre un edificio muy importante y bien recibido por la comunidad de Miami que es el de Bal Harbour y que va a estar finalizado el 2 de diciembre. Se trata de uno de los edificios más caros de Miami, muy imponente. En cada uno de los proyectos creamos diferentes atributos que generen un hábitat muy bien percibido.
La compañía hoy está teniendo un exceso de liquidez y lo que estamos estudiando son proyectos de oficinas y de viviendas. Incluso nos interesa mucho el uso mixto, el concepto de que en una misma fracción de tierra vos puedas combinar edificios de oficinas con edificios de vivienda y en la planta baja recrear nuevamente una vida urbana con la existencia de plazas, restaurantes para el servicio de todos los propietarios.
P.: ¿Su gran experiencia fue Nordelta?
E.C.: Fue la primera propuesta pueblo, un centro urbano, con características de baja densidad, con muchos espacios verdes. Fue una experiencia para todos, nosotros como desarrolladores, las familias que respondieron muy bien a la propuesta, que era difícil de comunicar porque no había nada similar.
P.: ¿Cuántas familias viven hoy en Nordelta?
Hoy nos estamos acercando a 40 mil personas, por lo que hay aproximadamente 12 mil unidades.
P.: ¿Puede e seguir creciendo y desarrollándose?
E.C.: Sin dudas, Nordelta aproximadamente va a recibir unas 90 mil personas. En términos de hectáreas el crecimiento es menor, pero subió la densidad porque hay muchos terrenos para edificios. Nordelta terminado va a tener más condominios que casas. Ahora estamos haciendo un estudio con GEHL que nos está ayudando mucho con la concepción de un nuevo núcleo urbano dentro de Nordelta, con la intención de re jerarquizar los espacios públicos, re jerarquizar a los peatones, a los ciclistas. Hacer una ciudad amigable con la gente, lugares de encuentro, hacer comunidad. En eso estamos trabajando. Estamos haciendo workshop con los propietarios para ver qué es lo que quieren, estamos hablando con la municipalidad, estamos trabajando en equipo. Nuestra idea es ir aprendiendo sobre urbanismo de otras ciudades del mundo. Lo que se está tratando es de disminuir al auto. Estamos enfocados a mejorar la calidad de vida dentro de Nordelta. Todo esto lo estamos llevando a Puertos que tiene algunos atributos superadores a Nordelta mismo. Por ejemplo todos los barrios se comunican con el lago central, le da una mayor sensibilidad de la sustentabilidad. Son proyectos de muy largo plazo en donde tenemos especialistas que han ganado premios sobre el tema sustentable.
P.: ¿Está más optimista que el año pasado?
E.C.: Sin dudas
P.: ¿Cuál es su proyecto favorito?
E.C.:Es difícil de responder, es como el tema de los hijos. Pero como impacto Nordelta es muy importante porque es una ciudad, implica muchas aristas y vas creando comunidad. El Malba tiene mi corazón, pero en proyecto inmobiliarios claramente es Nordelta porque estas creando una ciudad con aspiración a que vivan 90 mil personas y súper completa, cinco colegios, oficinas, shopping, cine, cambió el concepto. Es una ciudad fuera de la Metrópolis, entran 15 mil personas por día. En los colegios el 50% no son de Nordelta. Hay un millón y medio de metros entre casas y condominios ya construidos.



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