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La influencia de James Bond en el arte
"La exposición no solo muestra la historia de James Bond, sino que también permite vivir una experiencia", dijo Jannet de Goede, curadora del Kunsthal y encargada de adaptar el proyecto en la institución, Documentos, maquetas, prototipos, guiones, música y fragmentos de películas, y una gran selección de los trajes y accesorios del vestuario, objetos-reliquia o fotografías originales, muchos de ellos nunca expuestos hasta hoy, permiten adentrarse en cómo se hizo una de las sagas británicas más famosas del mundo y de la historia del cine.
El recorrido narrativo a través de más de ocho salas temáticas y recreaciones ambientales de la saga van desde el primer film de la saga, "El satánico Dr. No" (1962) que protagonizó Sean Connery, hasta el último, "Skyfall" (2012), con Daniel Craig como protagonista, y empieza con una entrada a la muestra diseñada en forma de bala cubierta con fotogramas de las películas. Así se llega a la "Sala de Oro", en la que se ha instalado una cama circular giratoria vestida de sábanas blancas y el cuerpo de una mujer pintado en oro en un claro guiño a alguna clásica escena de "Goldfinger" (1964). No faltan las secciones dedicadas al padre de 007, el escritor británico Ian Fleming (1908-1964), creador del personaje, hasta la oficina de M, el jefe del servicio de espionaje británico.
El recorrido expositivo y la experiencia multisensorial de esta amplia retrospectiva sobre el más famoso espía de las pantallas se completa con una parte de la muestra a la rama Q o división de investigación y desarrollo de los servicios secretos británicos, así como al casino, a territorios extranjeros, a villanos y enigmas, y el palacio de hielo. "Es algo diferente porque el público realmente pasea por las películas de James Bond", dijo De Goede.
Entre los más de 500 objetos están el bikini blanco que Ursula Andress lució en "El satánico Dr. No", el maletín de Q en "De Rusia con amor" (1963), la pistola de oro de Scaramanga de "El hombre de la pistola de oro" (1974) o los dientes de tiburón que aparecieron por primera vez en "La espía que me amó (1977). La elegancia del espía, perfecto en toda ocasión, queda reflejada en la muestra con el esmoquin que uno de los actores que con mayor éxito lo encarnó, Roger Moore, lució en "Octopussy" (1983) o uno de los trajes de la firma italiana Brioni que Pierce Brosnan llevó en "Goldeneye" (1995).
También encontraron su sitio en la muestra del Kunsthal los famosos coches de 007, como el Aston Martin DB5 plateado que apareció por primera vez en "Goldeneye" (1995) y reapareció en "Skyfall" (2012).


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