23 de diciembre 2022 - 00:00

La “ley trans” sorprende y divide al progresismo español

Madrid - El Congreso de los Diputados español aprobó ayer el proyecto de ley que permite cambiar libremente de género a partir de los 16 años, tras meses de tensiones dentro del Gobierno progresista de Pedro Sánchez y en el movimiento feminista.

Iniciativa insignia del partido de izquierda radical Podemos, aliado del socialismo en el Ejecutivo de coalición, el texto recibió 188 votos a favor y 150 en contra, además de 7 abstenciones, e iniciará ahora su trámite en el Senado.

Si el proyecto es aprobado definitivamente en la cámara alta en las próximas semanas –como se descuenta–, España se convertirá en uno de los pocos países del mundo que autoriza la autodeterminación de género presentando apenas una solicitud personal.

Concretamente, la nueva norma debe permitir que una persona transgénero cambie su nombre y mención relativa al mismo en sus documentos presentando una solicitud en el Registro Civil.

Hasta ahora, esta modificación solo estaba permitida para personas mayores de edad que aportaran un informe médico y acreditaran haberse sometido a un tratamiento hormonal durante al menos dos años.

La nueva norma deja de lado cualquier requerimiento de tratamiento médico.

Detalles

La iniciativa, bautizada como “ley trans”, debe permitir también que los jóvenes de entre 14 y 16 años puedan cambiar la mención de su género en el Registro Civil, siempre que estén asistidos en el proceso por sus tutores legales. Para los de 12 a 14 años, es necesario que tengan aval judicial.

Aprobado en el Consejo de Ministros hace más de un año, este proyecto de ley ha provocado fuertes tensiones entre Podemos, que convirtió esta iniciativa en un pilar central de su acción gubernamental, y los socialistas de Sánchez, que trataron en vano de modificarlo.

También generó profundas divisiones en el feminismo, entre quienes comparten su visión y militantes históricas que le declararon la guerra.

“Cuando se reivindica el género por encima del sexo biológico me parece un retroceso” para las mujeres, valoró la ex número dos del gobierno de Sánchez, la socialista Carmen Calvo, en una entrevista con el diario El Mundo en septiembre. “El Estado tiene que dar una respuesta a las personas trans, pero el sexo no es ni voluntario ni opcional”, añadió, alertando de los riesgos jurídicos que podría comportar la ley.

Estas feministas históricas temen que personas del sexo masculino que se autoperciban como mujeres puedan participar en competiciones deportivas femeninas o cumplir condenas en prisiones de mujeres.

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