La separación de niños y padres sin papeles pone a Trump en una tormenta

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El Gobierno acusa con cargos criminales a todos los indocumentados que son capturados, lo que permite arrebatarles a sus hijos.

Washington - Todos apuntan a Donald Trump por endurecer la política migratoria y permitir que los indocumentados sean separados de sus hijos en la frontera con México: la oposición demócrata, un creciente número de republicanos, y organismos internacionales presionan al Gobierno para que desista de esta "tortura". Hasta su esposa Melania, que suele mantenerse al margen de la agenda oficial, lanzó un reproche indirecto en las redes sociales. "Un país se debe gobernar con el corazón", publicó.

El Gobierno de Trump alteró los procedimientos de una ley vigente con el objetivo de llevar a cabo las separaciones como medida disuasoria de la inmigración ilegal.

La ley indica que los menores pueden ser considerados no acompañados y quedar bajo tutela estatal solo si sus progenitores son detenidos y acusados de cargos criminales. Hasta ahora era frecuente que quienes fueran capturados sean procesados con cargos civiles, pero desde mayo la orden del fiscal general, Jeff Sessions, es que todos sean considerados criminales. Y eso lleva automáticamente al rompimiento familiar.

"Llegar con niños ya no los hace inmunes al arresto y el proceso legal", dijo el fiscal general Jeff Sessions, en un discurso la semana pasada en Fort Wayne, Indiana. "Citaré al apóstol Pablo en su decreto claro y sabio en la carta a los Romanos, capítulo XIII", dijo Sessions. "Las leyes del Gobierno deben obedecerse porque Dios las ha decretado con el propósito del orden".

Este tramo, recordó el diario The Washington Post, fue utilizado para defender la esclavitud, el nazismo y el apartheid sudafricano.

Unión

La exprimera dama republicana, Laura Bush, definió en una extensa columna publicada en el diario The Washington Post a la política de "tolerancia cero" de Trump como "cruel, inmoral y angustiante", y comparó las celdas de los niños en la frontera mexicana con los campos de concentración de japoneses durante la Segunda Guerra Mundial. "Uno de los episodios más vergonzosos de la historia estadounidense", sostuvo.

El mensaje de Bush fue compartido redes sociales por otra exprimera dama, Michelle Obama, con el comentario: "A veces la verdad trasciende al partido".

"Es una afrenta a nuestros valores", expresó Hillary Clinton, otra exprimera dama y la candidata presidencial derrotada por el magnate republicano en 2016. Hasta Ivanka Trump, hija y consejera del presidente, optó por callar, pese a las reivindicaciones familiares.

En una rara crítica directamente dirigida a Washington, la oficina del secretario general de la ONU, el portugués Antonio Guterres, apuntó claramente que los niños "no deben ser separados de sus familiares". "Como regla general, el secretario general cree que refugiados y emigrantes deben ser tratados con respeto y dignidad", afirmó el vocero de Guterres, Stephane Dujarric.

En tanto, el alto comisionado de la ONU para Derechos Humanos, Zeiz Ra'ad Al Hussein, apuntó que la medida es "inadmisible" y "cruel".

En una nota, la líder del bloque de legisladores demócratas en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, calificó como "bárbara" la normativa adoptada por el Gobierno de Trump. "Esta política bárbara viola nuestras leyes de asilo y los derechos constitucionales de los padres", aseguró.

"Esto no es otra cosa que una forma de tortura prohibida por la ley de Estados Unidos y las normas internacionales. Es una política muy cruel en la que niños aterrorizados son arrancados de los brazos de sus padres y llevados a centros de detención que son de hecho celdas", denunció Amnistía Internacional en un comunicado. "Sufrimientos mentales graves son infligidos a estas familias con fines de coerción", concluyó la organización humanitaria.

Trump presiona para que el financiamiento del muro con México sea incluido en la nueva ley migratoria, entre otras reformas, una posibilidad descartada por las oposición. El magnate pensaba usar la emergencia de los niños migrantes como arma de negociación con los demócratas, pero las imágenes estremecedoras de las criaturas aterradas encerradas en verdaderas jaulas, amenazan con producir un feroz efecto contraproducente, en especial en vistas a las elecciones de medio término del 6 de noviembre próximo.

Agencias ANSA, DPA y AFP,

y Ámbito Financiero

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