10 de febrero 2010 - 00:00

Lácteos: admiten alza del 30%

El presidente del Centro de Industriales Lecheros (CIL), Miguel Paulón, admitió ayer que los productos lácteos sufrieron aumentos de alrededor del 30%, a raíz de la eliminación de las compensaciones que el Poder Ejecutivo otorgaba a los productores hasta el 31 de diciembre pasado.

«Las compensaciones que otorgaba el Gobierno fueron sustituidas por el precio que la industria le paga al productor. Por eso, hubo que hacer algún ajuste de precios a la salida de fábrica para los productos», explicó el dirigente.

En declaraciones radiales, Paulón puntualizó que a mediados del año pasado, la materia prima «se pagaba entre 60 y 70 centavos de peso por litro, y en este momento se paga entre 1,05 y 1,10 peso al productor».

Otros incrementos

«Esto representa un aumento del 50% en el precio de la materia prima, al que se deben agregar otros incrementos que se produjeron en costos, como los servicios y ajustes salariales»
, añadió.

El empresario señaló que «esto hizo que se generara un ajuste de más del 30% en promedio de los productos a la salida de fábrica». Sin embargo, ese aumento lleva un retraso de dos meses y parte de octubre, porque la industria recién «está regularizando el aumento de octubre» a los tamberos, confirmó Juan Linari, de la Mesa Nacional de Productores Lecheros y referente de CARBAP.

Por su parte, en un documento, el CIL aclaró ayer que la lechería argentina concluyó 2009 con una producción total superior a la de 2008, acercándose a los 10.100 millones de litros de leche. Ese volumen permitió un pleno abastecimiento al mercado doméstico y cerrar un ejercicio con más exportaciones que el año anterior, a pesar de la crisis internacional de la primera parte del año, producto de los stocks acumulados a finales de 2008.

«Sin lugar a dudas que se produjeron algunos reacomodamientos de precios, en particular, en productos selectivos y premium a salida de fábricas, sin modificar demasiado los valores de los productos masivos», se explicó desde el CIL.

Dejá tu comentario