Se probó que estaba usando el teléfono celular.
Huyó del lugar y omitió poner en conocimiento a una autoridad pública.
El argumento defensivo fue insuficiente para excluir su propia responsabilidad.
Según los peritajes, el Fiat 147 se encontraba aceptable para la seguridad del tránsito, no influyendo en el desenlace.
No se pudo probar el consumo de ningún tóxico ni se le detectó alcohol en sangre.
Según los psicólogos, el condenado tiene rasgos paranoides.
Se consideró agravante la muerte del bebé que la víctima llevaba en su vientre.
En el fallo, se descartó el delito de homicidio con dolo eventual.
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