Cuando el fútbol no era una industria globalizada, las transferencias más desorbitantes apenas superaban los 5 millones de euros. Fue una novedad cuando en julio de 1984 Diego Maradona fue vendido del Barcelona al Napoli en 13 millones. En ese momento, Maradona fue el jugador más caro de la historia del fútbol, pero ocho años después sería destronado por el fichaje de Gianluca Vialli a Juventus por 16.5 millones. Más tarde, Ronaldo, Denilson, Zidane y Figo, entre otros, fueron superando a sus predecesores hasta que apareció el fichaje de Cristiano. La compra del portugués parecía inalcanzable, pero nuevamente el Real Madrid rompería esa barrera con la compra de Bale.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario