Los magistrados que llevan adelante su proceso no tienen dudas de la culpabilidad del exdirector del Fondo Monetario Internacional, quien en 2014 será juzgado por "explotación agravada de la prostitución". Según los magistrados que lo han decidido procesar, DSK podría ser condenado hasta a 10 años de cárcel y 1,5 millón de euros de multa.
Esto se desprende del documento dado a conocer ayer, publicado por Le Figaro, del que se infiere que los jueces no creyeron ni una palabra del principal argumento de la defensa de DSK: es imposible, para los magistrados, que el exnúmero uno del FMI no supiera que las muchachas que acompañaban sus veladas eran prostitutas.
"La ignorancia de Strauss-Kahn fue sólo un sistema de defensa", escribieron. Y lo enfatizan los testimonios recogidos: "Ninguna de las personas presentes podía ignorarlo. Estábamos allí para eso", declaró una de las escorts.
Frente a las negaciones de DSK y de su defensa, otra exclamó frente a los jueces: "¿Pero nos están tomando por idiotas?".
Trascendió también que los magistrados cuentan con elementos para demostrar que el exministro francés, de 64 años, el mismo que el Gobierno serbio quiere como consejero para resolver la crisis económica del país, era "el rey de las fiestas".
"Esas noches no se organizaban sin él, sino en función de su agenda y de su presencia en la ciudad, París o Washington. Dadas sus necesidades y exigencias sexuales", se elegían las muchachas, "seguras en términos de prestación y discreción", escribieron los jueces en su escrito.
El reclutamiento de "las candidatas a consumir" lo realizaba un emprendedor del norte y hombre de confianza de DSK, Fabrice Paszkowski.
Pero en los hechos era el ex del FMI quien "tenía siempre bajo control la organización" de las fiestas con luces rojas, que se realizaban muchas veces en hoteles. Otras era él mismo quien ponía a disposición un apartamento en París alquilado a su nombre.
Ése es, indiscutiblemente, "un acto material de explotación de la prostitución".
En los intercambios de sms jamás se hablaba de "escort", sino de "amiguitas". Otras eran mencionadas como "material". Todo un lenguaje en código que para los jueces tenía como objetivo "confundir las pistas". Como cuando DSK entregó la tarjeta SIM de su teléfono móvil al fiel Paszkowski para que la "limpiara" de datos comprometedores.
| Agencias ANSA y EFE |


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