“Las retenciones tienen que ir bajando paulatinamente”

Edición Impresa

«En la Argentina de hoy el partido mayoritario es el pueblo, el independiente, que está harto que lo aprieten y que lo usen», dice Alfredo Olmedo, un particular flamante diputado nacional muy vinculado a la actividad agrícola argentina, tanto que su padre es conocido como «el verdadero Rey de la Soja» ya que efectivamente produce el famoso «yuyo» en campos propios y en considerables dimensiones. Pero este Olmedo no se hizo «famoso» por el campo sino por apuntar a la política e ingresar al Parlamento nacional sin estructuras partidarias.

Periodista: ¿Qué aspiración tiene usted que también es un «agrodiputado»? ¿Có-mo ve la situación del país y a partir de qué pautas va a trabajar?

Alfredo Olmedo: Yo digo que el problema de la Argentina es que se rompió el núcleo familiar y cuando eso pasó entró la droga, el alcoholismo y con eso roto, entran todos los males. Hoy los padres no le están poniendo límites a los chicos. Por eso brego por que vuelva el servicio militar obligatorio comunitario. Que nada tiene que ver con el de antes. Allí se sabe el Estado de salud de toda una clase, luego se conoce sobre la capacitación de todos esos chicos. A partir de ahí existe otra Argentina, no es lo mismo qué país le dejamos a nuestros hijos sino que hijos le dejamos a nuestro país. Los chicos no son el futuro, sino el presente.

P: Una de las preocupaciones es la explotación de los niños en el ámbito rural. Se habla mucho de la necesidad de erradicar el trabajo rural.

A.O.: Aquí le voy a opinar. Mi padre comenzó a trabajar a los 5 años, ordeñaba vacas para el patrón de su padre. A los 12 se fue a trabajar de Santa Fe a Salta porque no tenía otra posibilidad y eso no es trabajo infantil. Los padres le tienen que enseñar a los hijos que el trabajo es bueno. ¿Cómo? arreglando la bicicleta, haciendo el jardín. Eso no es trabajo infantil sino cultura del trabajo. Ahora esperan hasta los 18 años y a esa edad, si no arranca la computadora, están afuera del mundo. Mi hijo ahora en las vacaciones va al campo, mira cómo se cosecha la aceituna, ayuda a la siembra, tiene 11 años y va a trabajar. Dentro de los parámetros lógicos y eso no es explotación.

P.: Bueno, pero una cosa es ir a la explotación familiar como «hijo del dueño», y otra cosa es ir a Salta o a Mendoza y ver a los chicos juntando uva.

A.O.: Mire, en Bolivia no hay ningún chico pidiendo por la calle y ¿sabe por qué? cuando son muy chicos el padre le da que venda especias o ají y no le importa si trae la plata o no. Sólo le enseña que todo se consigue con esfuerzo y sacrificio. Pero sí veo mal al padre que va a cortar la ruta con un palo y lo lleva. Acá hay que enseñar a trabajar para hacer grande al país.

P.: ¿Cuál es su pensamiento del país? Siempre estuvo la discusión entre campo e industria. Ahora parece que eso se revierte.

A.O.: El campo es parte de la solución, no parte del problema. No son el problema los que trabajan. Hay que apoyar a los que impulsan el trabajo con dignidad. Y no hay que ponerles trabas. El Estado debe ser una máquina de fortalecer a los sectores que dan trabajo y riqueza. Hay que hacer políticas de Estado a favor de la salud física y mental. Las retenciones tienen que ir bajando paulatinamente y hay que hacer políticas de Estado para temas como fletes, es decir infraestructura a favor de que cada vez haya más producción. Es decir, se generen puestos de trabajo y riquezas.

P.: ¿Cómo haría para bajar las retenciones sin desfinanciar al Estado?

A.O.: Y sí, habría que buscar la forma de no desfinanciar al Estado. Porque el Estado se tiene que dedicar a todo lo que implica seguridad jurídica, la seguridad social, la seguridad de estudio y la seguridad en salud. El Estado no puede ser generador de empleo; tiene que ser controlador de la Argentina.

P.: Entonces, si queremos sintetizar sus proyectos para el campo...

A.O.: El campo necesita infraestructura, tecnología y reglas claras. El problema del campo es que no tiene reglas claras, no hay previsibilidad.

P.: Por eso las miradas están sobre el Congreso.

A.O.: Pero no pasa por un proyecto de ley. Es necesario que el Estado diga que las cosas son así y no se cambian todos los días. Un día que se exporta, otro día que no se exporta, un día que se sube, otro día que se baja. Tenemos que volver a ser serios en la Argentina. Un ejemplo claro es Brasil, Lula apoya a su Brasil en su conjunto para que crezca en todos los sectores. Tiene muy en cuenta todos los factores que inciden a favor de la sociedad, y no en contra de la sociedad. Por eso mi primer proyecto con respecto al campo es la ley de patentes para las semillas. El sector necesita incorporar tecnología. Pagar un arancel, un precio por kilo. Es necesario también un proyecto que establezca un subsidio a los fletes largos y otro proyecto para reforestar la Argentina, cuidar y proteger la yunga, no utilizarla para hacer negocios. ¿Soy claro?

Entrevista de Patricia Van Ploeg

Dejá tu comentario