Atraviesa en el ejercicio territorios poco fértiles, que le marcan el ritmo en dos tonos. Desde las distorsiones de la economía (interna y externa) más un clima empecinado en abatir las plantaciones con heladas, más sequías...
De tal forma, el incremento generado en los "ingresos" de uno a otro año (desde $ 2.851 millones, a los $ 3.379 millones de este semestre) no pudo ser percibido en la ganancia bruta con la intensidad anterior porque quedaron unos tres puntos de margen directo por el camino. Lo que hizo acercar bastante el saldo de lo actual -$ 1.147 millones brutos- a lo hecho en el 2013 donde quedaron $ 1.050 millones favorables. Al filtrar por la doble imposición de los "gastos" habituales pues ya el total "operativo" quedó en inferioridad en cotejo con el año previo y sus $ 260 millones. Después, los egresos de orden "financiero" también cobraron más sumas que en el 2013 y restando $ 101 millones ahora. Una brecha entre ambos ejercicios que se verifica en torno de los $ 22 millones -de menos- y que se testimonia en el saldo de lo "ordinario", como en línea neta final: hoy, utilidad consolidada de $ 85 millones, versus los $ 108 millones de un año antes. Sobre capital similar al 2013, beneficio del 16% y respecto de patrimonio el 5%. Un punto inferior a la muestra de un año atrás. En general, lo demás está en condiciones estables.


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