Letta compareció ante la prensa tras reunirse con el secretario general del Partido Demócrata (PD), quien se convirtió en su principal rival y que, con el sobrenombre de "apisonadora", amenaza con acabar con la vieja política desde su aplastante victoria en las primarias partidarias el pasado diciembre.
Al término del encuentro, lanzó algunos dardos contra su rival partidario al afirmar que está impulsando una manera de gobernar "con pocos personalismos y cosas muy concretas".
Como carta clave para superar el asedio de Renzi, el primer ministro presentó un pacto de coalición entre las fuerzas que sostienen a su Gobierno llamado "Compromiso Italia".
El plan de Gobierno, de 57 páginas, está dividido en tres capítulos -Economía, Trabajo y Unión Europea- y tiene por finalidad mantener a la administración unida.
El proyecto incluye, entre otras medidas, la inversión de 30.000 millones de euros para mejorar la economía en los próximos dos años, implantar la educación obligatoria desde los 5 a los 18 años, y contemplar jurídicamente la existencia de parejas de hecho en el segundo semestre de 2014.
Letta especificó que el programa presentado "no tiene caducidad", signo inequívoco de que no tiene intención de dimitir pese a las presiones internas.
En estos días hubo varios escenarios en la mesa sobre el futuro del Gobierno Letta, desde un posible reajuste, con cambios de algunos ministros, hasta la sustitución por Renzi o, incluso, un llamado a las elecciones.
"Romper mi compromiso al servicio del país no forma parte de mi ADN", agregó y, en una clara alusión a su rival, advirtió que "todo el mundo debe asumir sus responsabilidades, especialmente aquel que codicia mi puesto, y debe hacerlo abiertamente, con todas las cartas sobre la mesa". Uno no renuncia ante "intrigas palaciegas", subrayó.
Sin embargo, la última palabra de su partido aún no fue dada. Hoy el premier tendrá que afrontar una asamblea del PD -originariamente prevista para el 20 de febrero- con Renzi al frente, la cual decidirá si continúa apoyando su Legislatura o si, por el contrario, le retira la confianza para precipitar su caída.
El líder del PD y alcalde de Florencia, por su parte, exigió a Letta que implemente con celeridad las reformas pendientes.
En las últimas semanas, Renzi viene preparando el terreno con el diseño de una nueva ley electoral, que consensuó con el ex primer ministro de derecha, Silvio Berlusconi, para favorecer el bipartidismo y que debilitaría a la actual coalición de Gobierno.
Letta asiste ahora a una situación en la que la presión por parte de todos los partidos políticos arrecia, a excepción del Nuevo Centroderecha (NCD), de Angelino Alfano, que lo apoya.
| Agencias AFP, EFE, ANSA y DPA |


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