8 de diciembre 2010 - 00:00

Lifschitz confía en esquivar las internas

Miguel Lifschitz
Miguel Lifschitz
Santa Fe - El intendente de Rosario y precandidato a gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, señaló que «sería más positivo» que el nombre del postulante a dirigir la provincia del Frente Progresista Cívico y Social surja del consenso y no de elecciones primarias. Asimismo, descartó que el «acuerdo programático» que firmaron esta semana la Unión Cívica Radical (UCR) y el ARI-Coalición Cívica (CC) haya quebrado a la alianza oficialista. «Todavía queda terreno para que pueda haber una variante; creo que estamos a tiempo de definir la dupla de candidatos de otro modo que no sea a través de comicios internos, que nos debilitarían como partido ante el electorado», aseguró el intendente rosarino en diálogo con Ámbito Nacional.

Lifschitz, quien resuena fuerte entre los tres principales precandidatos de la rama socialista del Frente, advirtió, sin embargo, que aún no definió su postulación para 2011. «No están convocadas las elecciones; por lo tanto, no está definido el cronograma electoral. Es muy apresurado hablar de candidaturas, sobre todo porque mantengo la convicción de que debemos optar por el consenso y el diálogo y no apuntar a una interna», agregó.

Los que completan el podio con el intendente son el actual ministro provincial de Gobierno y Reforma del Estado, Antonio Bonfatti, quien cuenta con el respaldo del gobernador Hermes Binner, y el titular del socialismo y senador nacional, Rubén Giustiniani. Hasta el momento, aunque todavía resta un largo tramo en la carrera para tomar el mando de la Casa Gris, Giustiniani se perfila como el mejor posicionado del partido y ya adelantó que oficializará su intención de pelear por la gobernación en enero. Por lo bajo, desde el justicialismo admiten que les preocupa más tener como rival al propio Lifschitz que al senador Giustiniani.

Actualmente, Lifschitz cumple su segundo mandato al frente de la intendencia de Rosario, la ciudad más poblada de la provincia y la tercera del país después de Buenos Aires y de Córdoba, dato que toma relevancia, en términos electorales, por la cantidad de votantes.

En los comicios generales del 2 de septiembre de 2007, Lifschitz logró una victoria histórica para el socialismo en Rosario al vencer al candidato del Frente para la Victoria (PJ), el ex intendente Héctor Cavallero. Esta amplia diferencia en Rosario fue muy importante para que Binner lograra llegar a la gobernación.

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