27 de agosto 2010 - 00:00

“Lo más probable es que haya una doble recesión”

«Si la Argentina continúa acompañando la evolución del dólar en el mundo, que va hacia abajo, va a añadir más presión inflacionaria», afirmó Barry Eichengreen.
«Si la Argentina continúa acompañando la evolución del dólar en el mundo, que va hacia abajo, va a añadir más presión inflacionaria», afirmó Barry Eichengreen.
Para el economista norteamericano Barry Eichengreen, «si la Argentina se ata al dólar, va a añadir una dosis adicional de presión inflacionaria». Así lo afirmó en la entrevista con Ámbito Financiero en la que señaló que las tasas bajas en Estados Unidos llevarán a un debilitamiento de la moneda de ese país.

De visita en la Argentina por dos días para dar una conferencia hoy en la Universidad Torcuato Di Tella, este profesor de la Universidad de California, Berkeley, se hizo unos minutos dentro de su comprimida agenda para responder a las preguntas de este diario en el lobby del hotel en el que se hospeda. Opinó sobre la política monetaria argentina, el INDEC y acerca de la economía mundial, entre otros. Y se mostró pesimista respecto de la evolución de la crisis en Estados Unidos. «Lo más probable es que ocurra una W, una doble recesión», arriesgó.

Periodista: Hace unos años sostuvo que la venta de bonos a Venezuela fue una «idea loca». ¿Qué opina del último canje de deuda?

Barry Eichengreen:
Estuvo bien hecho y sirvió para terminar con los problemas legales que se originaron luego del default de 2002. La aceptación fue de dos tercios. La ingeniería que se utilizó fue buena y los resultados son alentadores. Pero creo que la Argentina tiene trabajo por hacer para llegar a ganarse nuevamente la confianza completa de los inversores externos. En ese sentido, debe restablecer su relación con el FMI, trabajar más en mostrarse en road shows y encuentros por el estilo, y también se debe hacer mucho más para transparentar la política fiscal y financiera doméstica. Los inversores leen, por ejemplo, sobre las sospechas de las estadísticas oficiales. Se debe trabajar más sobre generar credibilidad.

P.: El Gobierno intenta colocar deuda a un dígito. ¿Lo logrará?

B.E.:
La ventaja que tiene la Argentina es que la mayoría de los inversores institucionales que se especializan en bonos de mercados emergentes tienen mucho dinero que quieren colocar y están buscando dónde invertir. A su vez, algunos de ellos tienen menos deuda argentina en su portafolio que de otros países; entonces hay una oportunidad. Lo central que están buscando es más transparencia y credibilidad en las estadísticas. Es crucial sincerar las estadísticas.

P.: ¿Qué puede ocurrir con un sinceramiento de los índices?

B.E.:
El hecho de que la inflación sea elevada presionará más al Banco Central a endurecer su política. Y eso es difícil de hacer en el contexto global, donde las economías se están desacelerando. Pero lo que quiero resaltar es que el sinceramiento se debe concretar; y mejor hacerlo cuanto antes.

P.: Algunos economistas critican la política monetaria argentina y dicen que debería haber metas de inflación. ¿Qué opina?

B.E.:
No creo que la política de seguir agregados monetarios en este mundo financieramente sofisticado sea buena. De hecho existe la ley de Goodhart, según la cual un estimador estadístico que se vuelve un objetivo de la política del Gobierno, pierde su significado, porque la economía deja de responder. En ese sentido, existen tantos activos que actúan casi como si fueran dinero, como bonos de muy corto plazo, que tener metas de agregados monetarios no permite acertar el objetivo de inflación. Y no incluyo sólo al Banco Central de la Argentina, sino también a la Reserva Federal. Ayudaría mucho en Estados Unidos tener una meta del 2% de inflación, ya que la gente está temerosa de registrar una deflación.

P.: Esta semana se volvieron a conocer datos negativos del sector inmobiliario en EE.UU. ¿Qué se puede esperar?

B.E.:
Creo que la mala noticia no viene sólo de las ventas de casas usadas. Fue débil, pero peor dato es que a la industria no le va bien. La única esperanza que tenemos para evitar la doble caída en el PBI es la inversión. Y este dato tampoco es alentador, porque las empresas se muestran escépticas sobre quién comprará lo que producen. En este contexto, lo más probable es que ocurra es una W, una doble recesión.

P.: La Fed decidió continuar con los estímulos. ¿Qué más se necesita hacer?

B.E.:
Hasta ahora lo que hizo fue no dejar caer la tasa de interés de referencia y seguir con la compra de bonos como hasta ahora, pero no la expandió. Debería comprar más títulos del Tesoro y aún, desde una mirada más ambiciosa, bonos corporativos. La Fed debe seguir con la expansión monetaria cuantitativa (quantitive easing).

P.: ¿Cómo afectarán estas medidas la cotización del dólar?

B.E.:
El hecho de que la Fed mantenga bajas las tasas de interés por bastante tiempo se traducirá en que el dólar caiga en relación con el yen, el euro y el real brasileño, hecho que no hará muy felices a sus vecinos.

P.: ¿Y con respecto al peso argentino?

B.E.:
Si la Argentina continúa acompañando la evolución del dólar hacia abajo, va a añadir una dosis adicional de presión inflacionaria.

Entrevista de María Iglesia