Mucha actividad en las mesas no sólo por los cócteles y eventos de fin de año, sino también por la volatilidad de los mercados. La suba de la tasa a 10 años atemorizó a todos. La sufrieron más los países que están muy cerca del paraíso, es decir, con escaso «spread» o diferencia entre el rendimiento de sus títulos de deuda y el de los Estados Unidos. La Argentina no tanto. Es lo bueno de estar cerca del infierno. Hubo actividades de todo tipo esta semana: retiros espirituales de operadores de bancos en countries de la zona norte, agasajos como el de los fondos del BNP a clientes en Puerto Madero, tenis de la mano del BBVA Francés y hasta carreras de «karting».
La unidad ligada al PBI es por lejos el activo que mejor resultado les dio a los inversores que eligieron a la Argentina para invertir en 2010, con subas que llegaron al 240%. Fiesta. Pero en el mercado creen que todavía tiene recorrido para crecer, apoyado en la fuerte expansión de la actividad económica en 2010 y la expectativa de que el año próximo también sea favorable. Además, el INDEC subestima los datos de inflación, pero sobreestima los relacionados a la evolución del PBI, lo que es una ventaja para los tenedores de este producto. Para los que tiene expectativa de una apreciación adicional en los próximos meses, apareció una variante: el «nuevo cupón PBI». Se trata de los emitidos en el último canje de deuda, exclusivamente con cotización en Nueva York. Como tienen menos liquidez, operan con un descuento de casi un 5% en relación con los que provienen del canje original de 2005, aun cuando tiene características similares y en el futuro recibirá pagos equivalentes.
También en el mercado de bonos aparecen «perlitas», en un momento en el que el margen de suba se va acotando, debido a que las tasas de interés ya ajustaron significativamente. Por estas horas, los títulos favoritos en el mercado son los que ajustan por Badlar, como el Bonar con vencimiento en 2014 y 2015. Acumulan subas superiores al 6% en lo que va de diciembre, mientras que el resto de los bonos tuvo una evolución mucho más pobre. La importante suba de la tasa de interés para plazos fijos mayoristas (a 11,5%) que se verificó esta semana contrasta con el 0,7% de inflación minorista divulgado con el INDEC, que les pega negativamente a los bonos en moneda local que ajustan por CER. Y más allá de factores estacionales que generó picos en las tasas, se espera que esta tendencia se mantenga en 2011, es decir, la tasa de plazos fijos que releva el Central subirá más que la inflación del INDEC.
El muy criticado Banco Central dio un guiño en los últimos días para que las tasas del mercado local ganaran algo de atractivo. Lo hizo indirectamente aceptando más rendimientos en la licitación de Lebac, pero también impulsando la tasa implícita de los futuros del dólar. Pero al mismo tiempo hubo límites: el Banco Nación salió agresivamente desde mediados de la semana a ofrecer pesos para evitar que la tasa interbancaria se disparara más allá del nivel del 10% anual. La tasa de plazos fijos mayoristas llegó al 11,5%, pero muchos bancos de primera línea también llegaron a pagar un 12,25% sobre finales de esta semana.
Luego de una reunión en Acapulco para discutir sobre la evolución de mercados emergentes, el Deutsche Bank divulgó un extenso informe sobre las perspectivas para 2011, en el que mantiene un tono optimista. Aunque asegura que continuará el crecimiento, advierte sobre dos peligros: el rebrote inflacionario y la suba de tasas en los Estados Unidos. En cuanto a América Latina, considera que Brasil es el mercado con mayor potencial en 2011. En cuanto a las perspectivas de la Argentina, según el analista Gustavo Cañonero, el año próximo habrá una fuerte desaceleración, desde un 8,8% hasta un 4,6%. La inflación permanecerá alta, ya que pronostica una suba del 26,3%.
También en relación con Wall Street se van conociendo informes de research por demás favorables. Es el caso del Bank of America, que pronosticó que el índice S&P 500 subirá «como mínimo» a 1.400 puntos a fines de 2011. Representaría un incremento del 13%. Pero no descarta que pueda llegar a los 1.500 puntos, apoyado por el crecimiento de las ganancias corporativas. También subiría el petróleo (a u$s 100 el barril), mientras que el oro tocaría los u$s 1.500 la onza. Sin embargo, es más cauto en relación con los precios de los commodities agrícolas, luego de las fuertes subas de los últimos meses.
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