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Lo que se dice en las mesas
El «Oso», otro de los legendarios operadores del mercado local, optó por no moverse de su puesto de trabajo. Y se lo notó bastante más preocupado. «Es un escenario impensado hace apenas 30 días. El estallido en Medio Oriente y la escalada del petróleo cambiaron el panorama drásticamente», advirtió. La consecuencia es que los mercados emergentes tendrán más presiones inflacionarias, como lo demostró la nueva suba de tasas en
Brasil de anteayer. Y el primer mundo corre peligro de ingresar en el fenómeno de «stagflation», es decir estancamiento e inflación.
Las consecuencias de los peligros inflacionarios ya se están haciendo sentir. Las tasas comenzaron a subir (en Europa ya se ve esta posibilidad cada vez más cerca) y también aumentarán las materias primas. «Es posible que Wall Street suba un poco más por los datos alentadores de los últimos meses, pero yo sería muy cauteloso», explicó. Todo dependerá, en definitiva, de cómo se desenvuelva la crisis en los países petroleros y si el Gobierno de Arabia Saudita (uno de los grandes productores mundiales) será o no sometido a una revuelta popular.
¿Qué sectores se benefician y cuáles se perjudican ante el alza del precio del petróleo? Deutsche Bank realizó un trabajo comparando la reacción de los distintos sectores en la última suba fuerte registrada en el período 2007-2008. En la lista de acciones favoritas aparece Tenaris, proveedora de tubos de acero sin costura para la industria petrolera. Se trata de un «beneficiario indirecto» de este encarecimiento. En el caso de que el precio supere los 125 dólares, las empresas de telecomunicaciones actuaron en aquella oportunidad como un buen refugio. En cambio, los grandes perdedores son las aerolíneas (cada dólar que sube el petróleo agrega enorme aumento de costos) y el comercio minorista, en este último caso debido a que las subas de materias primas reducen el margen de utilidades.
La clara señal enviada por el Banco Central de estabilidad cambiaria -en particular con fuertes ventas de contratos a futuro- revivió a los bonos en pesos. Masivamente, el mercado continúa privilegiando a los bonos que ajustan por Badlar en relación con los que tienen cláusula CER. La tasa de plazos fijos mayoristas (que se refleja en la Badlar) se mantiene muy firme por encima del 11%. La apuesta es que gradualmente vaya subiendo a lo largo de 2011, pero la política oficial no deja que por el momento se mueva de ahí. Por un lado, el Central sigue bajando las tasas en las licitaciones semanales de Lebac y Nobac, es decir, remunera menos a los bancos. Y por otra parte, el Banco Nación actúa como «regulador» de la liquidez. En cuanto se empiezan a calentar las tasas, rápidamente sale ofreciendo pesos, lo que le pone un techo a cualquier posible repunte. Igual, con bonos en dólares rindiendo hasta un 9,5%, la opción de los títulos en moneda local aparece por el momento como un segundo plano.
La mayor tranquilidad de los últimos días alentará algunos movimientos del sector privado para conseguir financiamiento. Uno que dará la nota en los próximos días es Banco Macro, que solicitará a la CNV aprobación para un programa global de emisión de deuda por u$s 1.000 millones. Si bien no tiene planes inminentes, la intención es esperar alguna oportunidad que se presente para tomar dinero en el mercado.

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