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Logró Cristina la malvinización de la cumbre
La promoción de la democracia como sistema de Gobierno y la voluntad política de defenderla, respetando plenamente la soberanía de los Estados, es uno de los objetivos básicos del grupo. También privilegiar el multilateralismo y el derecho internacional. En ese marco, Taiana pidió a sus colegas en las sesiones preparatorias el apoyo a la posición argentina de rechazo ante la exploración petrolera unilateral del Reino Unido en las Malvinas. Ayer, el canciller de Chile, Mariano Fernández, fue el vocero del reclamo argentino y su discurso anticipó parcialmente el contenido de la cláusula que se pretende estampar en el documento final de la cumbre. Chile asumirá mañana la secretaría general pro témpore del Grupo Río que ejercía México.
En líneas generales, la cláusula brinda un apoyo explícito al reclamo que planteará el país ante al ONU con el propósito de que el Reino Unido acate las resoluciones que instan a no agravar la disputa con actos unilaterales y a retomar las negociaciones por la soberanía insular. En el texto final estará la frase más buscada: el aval a «los legítimos derechos de la República Argentina y que la disputa es sobre la soberanía de las islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur». Los ministros de relaciones exteriores de Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador y Venezuela fueron los primeros en dar su conformidad a Taiana. La diplomacia criolla confía en el poder de interlocución del grupo con otros países, especialmente la Unión Europea (UE), de la que forma parte Gran Bretaña. Con este apoyo regional, la presidente Cristina de Kirchner ensayará otra iniciativa más osada en línea con el decreto que firmó la semana última limitando las operaciones de los buques mercantes que abastecen el negocio petrolero isleño desde la Argentina.
Intentará que la medida de restringir la carga de materiales destinados a la perforación en aguas malvinenses o al apoyo de esas operaciones se ejecute también en los puertos de Brasil, Chile y Uruguay. ¿Logrará el sí de Lula y Bachelet que están al fin de su mandato? En la práctica, el asunto tiene pocas chances de llevarse a cabo, pero es una medida de repercusión política que genera «inseguridad» a los inversores del negocio offshore, muy sensibles a señales que aumenten el riesgo económico. De eso se trata la estrategia político-diplomática: desalentar la inyección de dólares al proceso exploratorio. El diario británico Financial Times reflejó una caída del 1,6 por ciento en las acciones de la empresa Desire (operadora de la plataforma Ocean Guardian) tras la detención del buque Thor Leader en el puerto de Campana, cuya carga iba presuntamente a abastecer la perforación. El promedio de gasto de una plataforma similar a Ocean Guardian -operada por la empresa británica Desire en Malvinas-, ronda los 400 mil dólares por día.
La plataforma Ocean Guardian está anclada en su zona de trabajo desde el 19 de febrero y, según la página web de la empresa Desire, ayer comenzó a perforar el primer pozo denominado Liz. El núcleo asesor de Taiana evalúa ahora cómo afectar la continuidad de la perforación. La Dirección Malvinas y Atlántico Sur de la Cancillería aportó un camino que requiere de la cooperación de Chile: obstaculizar la vía de transporte a las dotaciones de relevo que trabajan en la plataforma y el reabastecimiento de insumos. Esa mano de obra se renueva en altamar por medio de un helicóptero y su regreso a Gran Bretaña tiene que hacerse vía continental (Chile). La especulación diplomática es que si se interrumpe esa conexión, al Reino Unido no le queda otra alternativa que llevar a los trabajadores civiles en el vuelo directo desde la base aérea Brize Norton con la empresa Air Seychelles, contratada por el Ministerio de Defensa para puente aéreo con los isleños.

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