16 de diciembre 2015 - 00:00

Lorenzetti en punto neutro por nombramientos por decreto

Despedida. Último acto ayer de Carlos Fayt en la Corte Suprema. Compartió escenario con los ministros  y recibió una plaqueta del sindicalista Julio Piumato. Elogiosas palabras de Highton de Nolasco.
Despedida. Último acto ayer de Carlos Fayt en la Corte Suprema. Compartió escenario con los ministros y recibió una plaqueta del sindicalista Julio Piumato. Elogiosas palabras de Highton de Nolasco.
La Corte Suprema de Justicia mantuvo ayer un acuerdo dominado por la determinación del Gobierno de cubrir las vacantes del tribunal por decreto. Los ministros acordaron un discurso de neutralidad sobre la modalidad que Mauricio Macri ha elegido para instalar a Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti en las alturas del Poder Judicial. Ricardo Lorenzetti expresó el aval al perfil de ambos candidatos y tomó distancia de una polémica que por estas horas divide al ámbito de los tribunales.

Esa cautela respecto a nombrar jueces por comisión también la escuchó Macri en la mañana del martes, tal como contó este diario.

Lorenzetti afirmó que Rosatti y Rosenkrantz son "dos juristas de prestigio" con formación académica y por ello "los dos son bienvenidos". Sobre la forma en la que fueron designados, el ministro sostuvo que "no fuimos ni debemos ser consultados", porque se trata de una decisión "ajena" a la función de la Corte.

"No opinamos porque es una decisión del Presidente. Somos ajenos", recalcó

Esta decisión que es un gesto hacia la arena política implica a nivel judicial un desafío porque los últimos cuatro fallos del máximo tribunal referidos al nombramiento de magistrados ("Rosza", "Rizzo", "Aparicio" y "Uriarte") son en extremo restrictivos en cuanto a las maniobras para cubrir vacantes cuando éstas implican no seguir los caminos reglamentarios.

El lugar común de esas resoluciones fue embestir contra el nombramiento de jueces que llegaban a sus cargos en forma transitoria, ya sea obviando el proceso de selección ante el Consejo de la Magistratura o bien por no contar su pliego con la aprobación de las mayorías especiales previstas en la Constitución.

Por eso la declaración de ayer de Lorenzetti sobre que la Corte no opina respecto al mecanismo para nombrar jueces es cuanto menos sorprendente en un tribunal que hizo de esa cuestión una línea de jurisprudencia.

En el microclima cortesano existe una variación respecto de las relaciones de poder que regulan la cotidianidad del cuarto piso. Meses atrás Lorenzetti no dudaba en afirmar que con menos miembros la Corte no sólo podía funcionar bien sino que además todas las deliberaciones podían ser más veloces.

El cambio de discurso debe encontrarse en las diferencias que quedaron manifiestas en los últimos fallos entre el justice y su vicepresidenta Elena Highton de Nolasco. Estas distancias que asomaron en los últimos días generaron inquietud en un tribunal que desde la salida de Carlos Fayt requiere, para evitar llamar conjueces, de sentencias que exhiban unanimidad.


Este contexto es elemental para comprender el presente porque el justice le comunicó al nuevo presidente la dificultad de funcionar con sólo tres firmas.

La decisión del Gobierno ha generado divergencias en escenarios inesperados. Ayer el camarista Ricardo Recondo, que accede al presidente y preside el gremio de jueces, apoyó la designación de los candidatos del Gobierno mientras que en simultáneo se conocía el rechazo de los principales constitucionalistas, varios de los cuales han sido cercanos al gremio judicial.

Ayer la Corte despidió a Fayt, que renunció a su cargo la semana pasada. El acto se realizó en el patio de honor en el cuarto piso de Talcahuano y, entre quienes colmaron ese espacio, estuvieron presentes los también jueces del máximo tribunal de la Nación, Elena Highton y Juan Carlos Maqueda, funcionarios de la Corte; el secretario general de los trabajadores judiciales, Julio Piumatto, y la esposa del homenajeado, Margarita Escribano.

Primero se proyectó un video, que contenía imágenes de las últimas cuatro décadas, incluidas la del juramento ante Alfonsín, luego Piumatto entregó una plaqueta a Fayt por "una vida dedicada a la justicia" y finalmente hablaron Lorenzetti y Highton -"un lujo, un placer", dijo la jueza-, quienes destacaron el desempeño de ahora exministro de la Corte.

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