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Los Dogos, sin compasión ante el Ñandú
Los Dogos, con el pie derecho.
Córdoba una vez más se mostró muy sólido en la obtención, en donde se destacó Hugo Schierano. Hubo un jugador que de manera muy silenciosa otra vez hizo un excelente trabajo y puso siempre el juego adelante: el tercera línea Rodrigo Bruno. A partir de un funcionamiento contundente de los ochos gordos, el conjunto due-ño de casa manejó a su antojo el trámite del partido en los primeros cuarenta minutos.
¿Y Rosario? Fue muy pobre y sorprendió a muchos porque no mostró nada. Sólo pudo sumar por la vía de Mateo Escalante con un penal y un try de Sebastián Cáccamo. En sólo un tiempo, Los Dogos ya habían marcado diferencias (28-8). La puntería de Pez, la contundencia de Barrea y la actuación de los delanteros fueron suficiente para sentenciar el resultado final.
En la segunda mitad, Rosario siguió sin mostrar un libreto claro de juego y Córdoba se aprovechó. Las dudas constantes del 15 conducido por Ricardo Imhoff y Gustavo Minoldo fueron muy bien aprovechadas por los dueños de casa, que otra vez fueron letales en ataque. El try de Boaglio más dos penales de Pez y un try de Bruno, hicieron que los actuales dueños del Argentino marquen claras y netas diferencias en el score.
En siete días Los Dogos deberán viajar a Corrientes para enfrentarse con Noreste y de ganar ese partido el pase a semifinales estaría asegurado. Rosario, mientras tanto, está obligado a mejorar y a vencer a Buenos Aires para seguir con chances.


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