21 de agosto 2014 - 00:00

Los periodistas, las víctimas preferidas de los fanáticos

John y Diana Foley, padres del periodista asesinado por yihadistas, mostraron ayer su dolor ante la prensa tras comunicarse con el presidente Barack Obama. “Mi hijo es un mártir de la libertad”, dijo el hombre.
John y Diana Foley, padres del periodista asesinado por yihadistas, mostraron ayer su dolor ante la prensa tras comunicarse con el presidente Barack Obama. “Mi hijo es un mártir de la libertad”, dijo el hombre.
Mosul - "¿Cuándo me van a matar?", pensó el periodista iraquí Mohamed al Qaisi, tras ser detenido por los yihadistas del Estado Islámico (EI) y antes de ser liberado por lo que él mismo considera un milagro.

Al Qaisi, de 29 años, fue secuestrado por el EI y retenido en sus cárceles durante cinco días en julio al intentar salir de la ciudad de Mosul, en el norte de Irak, donde el grupo terrorista le prohibió ejercer de periodista.

Explicó que el EI comenzó a perseguir las tareas periodísticas nada más tomar el pasado 10 de junio el control de Mosul, la segunda ciudad del país, de donde se retiraron las fuerzas del orden en desbandada.

"Desde entonces, nosotros trabajábamos de forma clandestina", detalló.

Al Qaisi, que es corresponsal para medios internacionales, señaló que uno de los miembros del EI le había advertido de que no lo hiciera "por su seguridad".

Necesitaba una autorización de ese grupo radical, cuyos miembros "piensan que los medios de comunicación falsifican la realidad", declaró el periodista iraquí.

Ante esa situación, decidió desplazarse a otras zonas del norte de Irak como Biyi, Tikrit o Kirkuk para cubrir el conflicto y continuar con su labor.

Sin embargo, en un puesto de control a la entrada de la ciudad de Tikrit los extremistas pararon el coche en el que se desplazaba y no tardaron mucho en identificarlo.

Entonces lo esposaron, le taparon los ojos y lo condujeron a un lugar desconocido, donde fue sometido a un interrogatorio sin ser torturado y luego trasladado a la sede de la gobernación de Tikrit.

"Durante la detención estuve bajo una gran presión. Me preguntaba constantemente: '¿Cuándo me van a matar? ¿Me van a liberar?'", relató Al Qaisi.

El pasado 23 de junio, tras cinco días de arresto, finalmente fue liberado junto con varios agentes de seguridad iraquíes gracias a un indulto ordenado por el líder del EI, Abu Bakr al Bagdadi. Días después, el 29 de junio, Al Bagdadi proclamó un califato musulmán desde la provincia siria de Alepo (norte) hasta la iraquí de Diyala (este).

"No lo podía creer; fue algo que superaba la realidad. En este momento supe que había escapado de la muerte de milagro", apuntó.

Al Qaisi integra la relación de periodistas secuestrados por el EI.

Refugiados

El presidente del Sindicato de Prensa de la región autónoma de Kurdistán iraquí en Mosul, Akram Suleiman, informó que un 65% de los periodistas de Mosul la abandonaron y se refugiaron en localidades kurdas por miedo a ser asesinados.

En el punto de mira están, sobre todo, los que critican el terrorismo o apoyaron al Gobierno del chiita Nuri al Maliki, precisó.

Según otros periodistas de esa ciudad, al menos cinco reporteros fueron secuestrados en julio por combatientes del Estado Islámico, dos de los cuales fueron luego puestos en libertad, aunque continúan retenidos los otros tres.

Uno de los liberados señaló bajo la condición de anonimato que los yihadistas le aseguraron haber ejecutado a una presentadora de una televisión local, Mislun Abdelila, que había sido secuestrada.

Abdelila fue supuestamente asesinada por "apóstata" tras haberse presentado a las elecciones legislativas del pasado 30 de abril como candidata de la coalición Estado de Derecho, de Al Maliki.

Agencia EFE

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