- ámbito
- Edición Impresa
Los sindicatos buscan paralizar Francia mañana en repudio a Sarkozy
Más de un millón de personas salió a la calle el 29 de enero, en la mayor movilización social desde que Sarkozy asumió la Presidencia en mayo de 2007. «La participación será elevada el jueves», pronosticó Francois Chereque, líder del sindicato CFDT. «Tan elevada como la anterior», enfatizó.
A diferencia de otras potencias europeas, como Alemania y Gran Bretaña, Francia todavía no entró oficialmente en recesión, pero se acerca a ella aceleradamente. El Gobierno de Sarkozy prevé una contracción de la economía del 1,5% y la pérdida de 300.000 empleos en 2009, que pasarán a ampliar una desocupación que ya supera el 8%.
Los sindicatos exigen a Sarkozy que abandone sus planes de suprimir empleos en el sector público, anule su decisión de 2007 de recortar impuestos
-que, estiman, sólo beneficia a las clases altas-, y refuerce el sistema de protección social, uno de los más desarrollados del mundo.
La huelga de mañana alterará el transporte público, el servicio de trenes regionales y cerrará escuelas y oficinas públicas. Los trabajadores privados también están convocados a la protesta.
Después de mantener una «cumbre social» de alto nivel con los líderes sindicales el mes pasado, Sarkozy ofreció una serie de beneficios destinados a las familias para ayudarlas a atravesar la crisis. Pero los sindicatos tacharon el paquete de medidas de insuficiente.
El presidente «no puede escudarse en que la crisis no tiene precedente y limitarse a decir que ya se tomaron medidas», declaró al diario Le Monde, Bernard Thibault, líder de la CGT.
Una encuesta publicada ayer por el diario económico Les Echo reveló que el 74% de los franceses considera que el paro está justificado y que un 62% desaprueba la política económica del Gobierno.
Agencia AFP


Dejá tu comentario