La directora argentina Lucía Puenzo asistió ayer al estreno, en el Festival de San Sebastián, de su film “Los impactados”. La película narra la historia de Ada, una muchacha que sobrevive a la descarga de un rayo, no sin empezar a sufrir alucinaciones y confusiones que le cambian la vida y la acercan a un grupo de afectados por el mismo accidente. “Cuando un rayo te golpea, toda tu estructura física y mental queda pulverizada”, le dice a Ada uno de los protagonistas al principio de la película. Aunque tiene aires paranormales, la película recorre “un camino que podría ocurrirle a un sobreviviente” del efecto de un rayo, explicó Puenzo a los espectadores al término de la proyección. Una de las secuelas de un episodio así son unas cicatrices que reflejan el recorrido del rayo en el cuerpo, conocidas como figuras de Lichtenberg. “Fue un poco a partir” del descubrimiento de estas cicatrices “que empezamos a pensar en esta historia”, añadió la realizadora. La película está protagonizada por la actriz chilena Mariana Di Girolamo.
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Lucía Puenzo se sumó ayer a San Sebastián
Desde su exitoso primer largometraje “XXY” (2007), con el que logró el Gran Premio de la Crítica en Cannes y el Goya al mejor film extranjero, Puenzo ha dirigido cuatro películas más, y ha alternado su carrera de realizadora con la de guionista y novelista. El film que presenta en San Sebastián compite en la sección Horizontes Latinos, dedicada al cine latinoamericano, que, en esta edición, cuenta con una nutrida presencia de obras argentinas.
“La isla roja”, un retrato de los últimos días del dominio colonial francés de Madagascar, de Robin Campillo, fue otra de las principales atracciones de ayer. También se exhibió “Esta ambición desmedida”, la serie documental de tres capítulos sobre el músico español C. Tangana, en un estadio Velódromo. “He puesto mi vida a disposición de mis amigos” realizadores, contó sobre el documental su protagonista, C. Tangana. Interpretada por el español Quim Gutiérrez y la francesa Nadia Tereszkiewicz, “L’île rouge” (La isla roja) compite por la Concha de Oro y está inspirada en la niñez de su director, Robin Campillo, pasada en parte en bases militares francesas en el extranjero. Está ambientada en Madagascar a principios de los años 70, en el crepúsculo del colonialismo, y su protagonista es Thomas, un niño de 10 años que ve, oye y adivina, mientras sueña con ser la intrépida heroína Fantômette. “Es el retrato de un paraíso desde el que se ve el telón de hierro”, explicó Campillo a la prensa. “La ilusión del colonialismo, el paraíso, se acaba” y “la violencia está siempre entre bastidores”. Campillo, nacido en Marruecos en 1962, es el realizador, entre otras, de “120 battements par minute” (“120 pulsaciones por minuto”), Gran Premio del Jurado en Cannes, y guionista de “Entre les murs” (“La clase”), Palma de Oro en Cannes.
De este modo, el certamen de la ciudad vasca que concluye mañana entra en su recta final en todas las secciones, sin favoritos claros a su máximo premio, la Concha de Oro. La única película a competición que falta por exhibir hoy es la japonesa “Gran ausencia”, del director Kei Chika-Ura. La quiniela del Diario Vasco, la gran cabecera de San Sebastián, elaborada a partir de las puntuaciones de críticos españoles, sitúa como obra mejor valorada “All Dirt Roads Taste of Salt”, de la debutante estadounidense Raven Jackson, seguida de “O Corno”, de la directora local Jaione Camborda. Abajo quedan películas que despertaron más expectativas entre los espectadores y les gustaron más, como “Un amor”, de la española Isabel Coixet, o la argentina “Puan”, de la dupla argentina María Alché y Benjamín Naishtat. Es difícil, como siempre, que a los críticos les gusten los mismos films que al público.


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