El presidente Lula da Silva afirmó ayer que Brasil se convertirá en la quinta economía más avanzada del mundo en la próxima década, si logra mantener su ritmo de crecimiento.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Ante ejecutivos de la automotriz General Motors de Brasil, Lula dijo que sus pares Barack Obama, de Estados Unidos, y Nicolas Sarkozy, de Francia, se quedaron «boquiabiertos» con la recuperación de la industria automotriz brasileña de la crisis mundial. «Si continuamos en este ritmo no tengo dudas de que en los próximos diez años seremos la quinta economía del mundo», dijo el presidente en un discurso.
De acuerdo con los últimos datos del Banco Mundial, el peso de la economía brasileña responde por el 3% del PIB global, lo que la ubica en la sexta posición, aunque teniendo en cuenta la tasa de cambio el lugar del peso brasileño se ubica entre el octavo y el décimo. En el ranking del índice de desarrollo humano (IDH) de la ONU el gigante sudamericano está ubicado en la posición 70. Los ejecutivos de GM anunciaron al jefe del Estado inversiones por u$s 1.000 millones en los próximos tres años en su planta de Río Grande do Sul en la producción de vehículos para el mercado sudamericano. La automotriz se encuentra en un proceso de recuperación luego de haber recibido inyección de capital del Estado norteamericano. El presidente acusó a los empresarios en general por haber despedido a trabajadores apenas iniciada la crisis. «Tres meses después los volvieron a llamar para trabajar con horas extras, creyendo en el futuro y percibiendo que los despidos fueron precipitados», dijo. Agencia ANSA
Dejá tu comentario