Macri adelantó pasajes para llegar hoy a Roma

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Mauricio Macri decidió anticipar su viaje a Roma, sólo con la idea de contar con unas horas extra para los preparativos que lo llevarán mañana a presenciar, en la plaza San Pedro del Vaticano, la misa de entronización del papa Francisco, Jorge Bergoglio.

El jefe de Gobierno porteño, en principio, había dispuesto viajar hoy a la mañana, pero adelantó un día los pasajes para no llegar sobre el filo de la ceremonia, que tiene previsto iniciarse a las 9.30, hora italiana. De este modo tendrá un día libre antes de participar del acto formal que consagrará Papa al arzobispo de Buenos Aires.

Macri concurrirá con su esposa, Juliana Awada; el subsecretario de Relaciones Internacionales del Gobierno porteño, Fulvio Pompeo; el vocero de la administración, Iván Pavlovsky; y el exsubsecretario de Cultos de la Ciudad de Buenos Aires, Federico Suárez.

Tanto Pompeo como Suárez dependen de la Secretaría General del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que conduce Marcos Peña. El extitular de Cultos es ahora subsecretario de Contenido de esa repartición, fue seminarista y en el anterior cargo que ocupó, durante cuatro años, mantuvo una relación fluida con el Arzobispado, conocimiento y diálogo con Bergoglio. Por ese motivo, el jefe de Gobierno lo invitó a integrar su comitiva. No participará de ese reducido grupo el auditor porteño Santiago de Estrada -exvicepresidente de la Legislatura-, amigo personal del papa Francisco y en muchas ocasiones su nexo con la política, especialmente en momentos de enfrentamiento entre la Iglesia y el Gobierno de Macri. De Estrada decidió, por cuestiones personales, dejar para más adelante una visita al Vaticano.

El jefe porteño arribará hoy a Italia y tendrá a disposición todo lo necesario que indica el protocolo en estas ocasiones, que ha sido tramitado por el Gobierno nacional a tráves del embajador ante el Vaticano, Juan Pablo Cafiero.

Sin embargo, Macri no tendrá los privilegios de los cuales dispondrá la delegación que acompaña a Cristina de Kirchner ya que la Argentina e Italia son los países que contarán con un lugar destacado.

Tampoco podrá, en esta ocasión, mantener una entrevista con el Papa. Simplemente el jefe de Gobierno y sus acompañantes estarán para presenciar la ceremonia en la que se inaugurará oficialmente el pontificado del papa Francisco.

La relación de Macri con Bergoglio ha sido tensa en ocasiones como la de aprobación del aborto no punible y del matrimonio igualitario, pero inclusive el propio arzobispo concurrió a hablar con el mandatario sobre esos temas sin que las diferencias marcaran un distanciamiento.

El grupo porteño deberá ubicarse junto al resto de la delegación que partió del país, entre unas doscientas personas, y ya tienen reservado el lugar para observar de frente la ceremonia ya que, si bien la Plaza San Pedro del Vaticano estará abierta a todo el público se cercarán algunos sectores. Una vez finalizada, Macri, que está alojado en el Hotel De Ville, en Roma, se quedará hasta el miércoles en esa ciudad, para mantener una entrevista con el alcalde de París, quien recientemente visitó la Argentina.

Es el segundo viaje que realiza el mandatario porteño en pocos días. El jueves viajó a Panamá para participar de la reunión del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) donde finalmente obtuvo un crédito de u$s 130 millones para aplicar al llamado Plan de Movilidad Sustentable del distrito.

A la reunión que se realizó en Panamá, Macri concurrió acompañado por el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti y por el titular del Banco Ciudad de Buenos Aires, Federico Sturzenegger, y también ofreció una charla sobre "La Sociedad Civil en las Alianzas Público Privadas: hacia el desarrollo sostenible e incluyente". Como estaba previsto, Macri regresó el viernes pasado a la ciudad.

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