22 de mayo 2015 - 00:45

Macri cede candidatos y exige paz bonaerense

REPITIÓ EN TUCUMÁN EL APOYO A RADICALES. LA BATALLA DE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES LA DARÁ EL PROPIO JEFE PORTEÑO

Ernesto Sanz y Mauricio Macri ayer en Tucumán. Hubo caminata y “timbreada” tucumana para apoyar la candidatura a gobernador de José Cano.
Ernesto Sanz y Mauricio Macri ayer en Tucumán. Hubo caminata y “timbreada” tucumana para apoyar la candidatura a gobernador de José Cano.
Mauricio Macri avanza con la segunda etapa en la estrategia que lo llevó al acuerdo con los radicales. Junto a Ernesto Sanz comenzó a mostrar su arma de seducción para calmar internas con quienes hasta hace poco eran rebeldes dentro de la UCR, que exigían libertad en sus acuerdos con Sergio Massa: los apoya como gobernadores y sacrifica a sus propios candidatos del PRO. No es que muchos de ellos tuvieran chances en esas provincias donde los radicales se juegan a hacer buenas elecciones, pero está clara la rentabilidad que le da el mostrarse en cada provincia resignando candidatos a favor de la UCR

Este tramo de la estrategia no es lineal y exige contraprestaciones. En una ronda presidencial como la de este año donde a ningún candidato le sobra un voto, la provincia de Buenos Aires, como habitualmente sucede, es el punto clave.

Macri le pide a sus socios que no le aten las manos en la provincia de Buenos Aires con exigencias inservibles y ofrece a cambio no complicarle la estructura en las provincias a los radicales, ni en la candidatura a gobernador, ni en las listas locales (donde en muchos casos el PRO irá con colectoras) y se busca que tampoco lo haga en las de legisladores nacionales. Ésa es la base del poder de la UCR.

A diferencia de lo que muchos piensan, en Buenos Aires el jefe de Gobierno porteño no juega las cartas sólo con sus candidatos; piensa, en realidad, que la batalla en la provincia la tiene que dar él personalmente. No le pide aire a los radicales, entonces, para María Eugenia Vidal, sino que lo está pidiendo para él mismo.

La historia reciente cuenta después del acuerdo entre los dos candidatos para la gobernación bonaerense que presionaban en el PRO, María Eugenia Vidal y Jorge Macri, todo decantó hacia una paz transitoria, pero que no garantizaba el flujo de votos que el macrismo necesita en el distrito, pensando en la presidencial.

Jaime Durán Barba, en su curiosa doble función también de seleccionador de candidatos, recomendó el lanzamiento formal de Vidal. Macri y Marcos Peña completaron el armado colocando públicamente a Jorge Macri como jefe de campaña y hombre fuerte del partido en la provincia, para cerrar todo resto de interna.

Ése es el armado que hoy se ve en la campaña del macrismo bonaerense. En el PRO se insiste en la ausencia de chances de alguna negociación con Francisco de Narváez. "Antes con Massa", se confesaba ayer un armador de Macri en medio de carcajadas.

El arma del PRO en la provincia será Macri y la tracción de su boleta presidencial para ayudar a los candidatos locales. Juran en el macrismo que no hay otra chance que ésa, para lo que será clave el arte de los diseñadores de la sábana que se verá en el cuarto oscuro bonaerense en la presidencial.

El jefe porteño ayer hizo escala en Tucumán. Repitió allí con el radical José Cano, con bendición de Ernesto Sanz en el medio, el mismo rito que cumplió en Jujuy con Gerardo Morales: anunció que resignaba cualquier candidato a gobernador y apoyó la candidatura de Cano, otro de los rebeldes que tiene acuerdo con Massa.

Un paréntesis para entender la complejidad de los armados en el acuerdo PRO-UCR- Elisa Carrió. Hoy aterrizará en Jujuy Margarita Stolbizer. Va en doble misión: lanzar su candidatura presidencial en la provincia y apoyar a Morales como futuro gobernador. El radical la recibirá y también le dará su apoyo. El mismo que le dio a Macri hace una semana y que él le da también a Massa.

Tras las fotos tucumanas, Sanz partió a hacer su campaña presidencial por la provincia junto a su correligionario Cano. Macri hizo una salida de escena y voló a Misiones, donde fue a apoyar a sus candidatos del PRO y participó de una cena para recaudar fondos para la campaña. Es lo mismo que sucederá en Entre Ríos donde apoyará a Alfredo de Angeli para gobernador, plaza donde la UCR no tenía fuerza para exigirle.