6 de enero 2009 - 00:00

Macri contra gremios: desregula obra social

Veraniego, Mauricio Macri anunció la desregulación de la obra social municipal y, en paralelo, anticipó que en marzo vence la intervención de la ObSBA.
Veraniego, Mauricio Macri anunció la desregulación de la obra social municipal y, en paralelo, anticipó que en marzo vence la intervención de la ObSBA.
El look de verano no encajó con el tono del anuncio: Mauricio Macri dio ayer el paso inicial para que, desde abril, los afiliados al gremio que agrupa a los empleados municipales porteños tengan la posibilidad de elegir libremente, sin trabas, su obra social.
A contramano de lo que, a nivel nacional, planean Néstor Kirchner y Hugo Moyano, el jefe de Gobierno presentó ayer un proyecto con su firma para que la Legislatura de la Ciudad establezca la libre opción para los afiliados al gremio Sutecba, cuya obra social es ObSBA.
De ese modo, Macri trata de cerrar un frente crítico que estalló a días del inicio de su gestión con la intervención de la obra social que depende del sindicato municipal que capitanea Amadeo Genta. En parale-
lo, en marzo caduca la intervención de ObSBA.
Avance
Esa pulseada fue su debut en la Capital y lo tuvo a los tumbos durante los primeros meses de gestión. Ahora avanza un paso al desregular la obra social de los municipales, a la que los afiliados eran cautivos, pero en simultáneo le devuelve al gremio el control de la ObSBA.
De hecho, es un movimiento en ambas direcciones: dentro del mismo proyecto que girará a la Legislatura se da por terminada la intervención el 10 de marzo próximo, mientras la libre opción comenzará regir, en ese orden, a partir del primer día del mes de abril.
Ayer, Macri pidió la «colaboración» de todos los bloques políticos para que la norma sea aprobaba «con celeridad» y pueda estar vigente, tal como pretende, a partir de abril próximo.
Con este sistema, unos 120 mil empleados activos -con su grupo familiar- podrán elegir otras obras sociales como ocurre en el grueso del sistema sindical argentino. Hay pocas salvedades: una de ellas es la del Personal Legislativo, gremio que controla Norberto Di Próspero.
Para el anuncio -la primera medida del año-, enfundado en un traje color tiza, Macri se rodeó ayer de todo su equipo de ministros, encabezado por el jefe de Gabinete, Horario Rodríguez Larreta, y se hizo escoltar por su vice, Gabriela Michetti.
Contracara
La decisión del jefe de Gobierno, que deberá contar con el Ok de la Legislatura, es la contracara de una disposición que diseñó en sintonía con Moyano el titular de la Superintendencia de Seguros de Salud (SSS), Juan Rinaldi, para controlar el traspaso de afiliados entre obras sociales.
La desregulación, dispuesta en tiempos de Carlos Menem, permite la libre opción a la hora de adoptar cobertura de salud, sin quedar cautivo de la obra social del gremio al que pertenece el trabajador. Ese sistema, que benefició a algunas y perjudicó a otras, la CGT lo quiere acotar.
Hace tiempo que Moyano negocia con la Casa Rosada una medida en ese sentido. En las últimas semanas, tomó nuevo impulso con la llegada de Rinaldi a la SSS, pero, por ahora, el paso atrás en la desregulación espera el guiño formal de Cristina de Kirchner. Se afirma que no está del todo convencida.
La decisión de Macri, que en ámbitos gremiales ayer se cuestionaba por «liberal», se traduce entonces como un desafío a los gremios. De hecho, Genta es uno de los socios de Moyano en la CGT.
En su desembarco porteño, Macri se tuvo que enfrentar por dos vías con la tropa moyanista: la intervención de la ObSBA fue el primer motivo de disputa que puso en alerta a los moyanistas, a tal punto que amagaron con realizar una movilización por la Capital Federal.
El otro tema fue el sistema de scoring en los carnés de conducir, y la asonada, en ese caso, la encabezó Jorge Omar Viviani, titular del Sindicato de Taxistas y mano derecha de Moyano en la CGT. Hubo, en ese caso, movilizaciones violentas a la Legislatura.

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