20 de junio 2018 - 23:30

Macri en feriado: festejo y promesa de estabilidad

HOY JURAN MINISTROS. EL GOBIERNO INTENTA VOLVER A LA CALMA - El Presidente está convencido de que los anuncios de ayer no fueron “magia”. Confía en que no lo van a obligar a hacer nuevos cambios en el gabinete. La lección aprendida y el déficit del peronismo.

Aprendizaje. Mauricio Macri, el martes junto a Tabaré Vázquez, aprendió la lección. Sabe que sin las reformas previas no hubiera logrado la asistencia de emergencia que el mundo le brindó en estos días.
Aprendizaje. Mauricio Macri, el martes junto a Tabaré Vázquez, aprendió la lección. Sabe que sin las reformas previas no hubiera logrado la asistencia de emergencia que el mundo le brindó en estos días.
El Gobierno respiraba tranquilo ayer como hace muchos días no lo hacía. Mauricio Macri no tuvo reuniones específicas, pero se pasó el 20 de Junio hablando por teléfono con colaboradores. Esos contactos se hicieron más numerosos por la tarde, tras la siesta, cuando se conoció el informe de MSCI sobre la recalificación de la Argentina nuevamente como mercado emergente y ya era público el comunicado del FMI. La tarde y esas comunicaciones dejaron, entonces, algunas señales interesantes sobre el camino que se viene en los próximos días para la política y la economía.

Macri cree, y así se lo dice a sus cercanos, que todo lo que se consiguió ayer, incluido el acuerdo y el desembolso con el FMI, no se hubiera logrado sin el trabajo previo que hizo el Gobierno en materia de reformas antes que estallara la crisis cambiaria. Es una visión optimista en extremo sobre los cambios que logró su gestión, pero que tiene un punto de cruda realidad: hubiera sido imposible que el Fondo actuara de apuro como lo hizo ahora o que Morgan Stanley pensara en serio en la suba de calificación si fuera sólo por la situación financiera que mostró el país en los últimos días. Debe reconocerse que Nicolás Dujovne aceitó la relación con Christine Lagarde desde hace tiempo, al punto que hasta algún improvisado en estos temas osó cuestionarle haberla invitado a comer a su casa a cuenta del ministerio, un almuerzo que resultó más que redituable para el país. También es un hecho que en materia de mercado es bastante lo que se ha avanzado para liberar restricciones y trabas que reinaron durante la era Kirchner y de ahí el cambio de mirada. No es un punto para festejar y relajarse, pero sí claramente una excelente señal.

Hay un paralelo a esta situación que la explica más claramente: Argentina pertenece al G-20 no por lo que sus gobiernos han hecho con la economía y el mercado en los últimos 20 años, sino por las reformas que se introdujeron tras la hiperinflación de Raúl Alfonsín y que el mundo creyó iban a durar mucho más tiempo. Es decir, Cristina de Kirchner se sentó en la cumbre del G-20 de Londres en abril de 2009 no por lo que estaba pasando con Argentina en ese momento, sino por logros anteriores cuyos méritos claramente no le correspondían. Macri parece haber aprendido bien esa lección y es otro dato positivo.

El Gobierno intentará recuperar la calma desde hoy. Macri sabe que, aunque se trate de buenas noticias, no puede mantenerse el ritmo nervioso que su administración soportó durante los últimos 15 días en medio de la crisis cambiaria. Las noticias de ayer deberían ayudar. Ensayó, por ejemplo, dar alguna señal de tranquilidad sobre el armado del gabinete. Hoy jurará en Energía Javier Iguacel; y en Producción, Dante Sica. Se anticipa que, más allá de la salida del subsecretario de Programación Macroeconómica del Ministerio de Hacienda, Luciano Cohan, no habrá más cambios en lo inmediato. Ese llamado a la tranquilidad tiene sus limitaciones ya que el propio Presidente promete no impulsar más salidas del gabinete, salvo que le lleven a su escritorio alguna razón que lo amerite. "Si es para mejorar, lo hago, pero hoy no veo que haga falta", confía.

Sobre la idea de poder tranquilizar a su Gobierno y al país, comenzará Macri a mirar de nuevo al mundo y lo que resta hacer en materia de relaciones. La suba de calificación a "emergentes" en esto ayuda. Desde mañana, el país estará abierto a que no sólo hay fondos buitre habilitados por sus estatutos a interesarse en activos argentinos. Macri sabe que en ese punto tiene una chance de ganador que lo pone por encima del peronismo. De hecho, hasta ve como un problema que el PJ no tenga hoy dirigente alguno con imagen internacional para mostrar. Sueña extraño porque ese déficit del PJ debería convenirle a Macri, pero quizás lo diga pensando en alianzas futuras.

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