Macri y un sortilegio para abrir campaña de los fines de ciclo

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ARRANCÓ LA TEMPORADA ELECTORAL EN LOS PRIMEROS MINUTOS DE 2015, EL AÑO DONDE EL "PODER" CAMBIARÁ DE NOMBRES

 Poco dado a las supersticiones, Mauricio Macri se tentó con aceptar la propuesta de su equipo de campaña de estrenar el año presidencial con un mensaje inusual. Un tuit con las letras MMXV en negro sobre un fondo amarillo PRO y, abajo, una aclaración: 2015.

En números romanos, se lee M y M -Mauricio Macri- y 15, una referencia obvia al año electoral y la candidatura presidencial del jefe de Gobierno porteño en un año cruzado por varios cambios de ciclo porque, además de fin de los dos mandatos de Cristina de Kirchner, también mutarán las conducciones en los dos principales distritos políticos, económicos y electorales: la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal, gobernados por Daniel Scioli y Macri, ambos entreverados en la disputa por la sucesión, uno como continuidad, el otro como cambio, de Cristina de Kirchner.

El vendaval de finales alcanza, también, a otro puñado de provincias de peso: Santa Fe, Mendoza, Entre Ríos y Tucumán, donde el socialista Antonio Bonfatti y los peronistas Francisco "Paco" Pérez, Sergio Urribarri -también anotado en la aventura presidencial- y José Alperovich deben dejar las butacas mayores provinciales, algunos luego de larguísimas estadías como el tucumano, que lleva más de una década en el poder.

Además de la presidencia, más de la mitad de las provincias cambiarán de mandatario. Es decir: más allá de los partidos o sectores que tengan el control a partir de diciembre de 2015, el grueso del ejercicio del poder político del país quedará en manos de otros "nombres". En 1999 el triunfo presidencial de la Alianza sobre el PJ derivó en victorias de la UCR en distritos como Entre Ríos y Mendoza, pero hubo varias continuidades: de Juan Carlos Romero en Salta; de Néstor Kirchner en Santa Cruz; de Adolfo Rodríguez Saá en San Luis y de Eduardo Fellner en Jujuy, entre otros casos.

Menú de candidatos


El 2015, campaña en la que Macri dio el primer paso vía Twitter, la particularidad es que la disputa, hasta acá, se centra en tres candidatos, dos peronistas y un centrista sin partido ni armado nacional. Aunque varias provincias despegarán la elección local de la nacional, podrían producirse algunas particularidades por la eventual división del "PJ" y la "libertad de acción" de la UCR en el plano nacional. Ese factor tiene en alerta a los gobernadores del PJ, que temen del impacto de la candidatura de Massa y su efecto en el plano provincial si, como hizo hasta ahora, ofrece candidaturas locales.

Tres caciques provinciales (Scioli, Macri y Urribarri) están formalmente en carrera para la presidencial -un cuarto, Juan Manuel Urtubey, agitó esa idea, pero está en stand by aunque podría reactivarla- que tendrá en enero el estallido de campaña con los principales candidatos activos en la costa y los distintos destinos turísticos.

Así como Macri primereó con su logo "romano", Scioli se despidió con un videomensaje y aportó la primera foto del verano al mostrarse al frente del operativo Sol, y Massa pesentó una carta política: la incorporación al Frente Renovador de dos legisladores bonaerenses: Mauricio D'Alessandro y el excomisario Guillermo Britos.

La campaña tendrá, además, otra particularidad. Cristina de Kirchner será una protagonista sin ser, en principio, candidata a ningún cargo, pero incidirá no sólo en la resolución de la interna del peronismo K sino que, como hizo hasta ahora, jugará su ficha y su preferencia estratégica en torno de los candidatos opositores.

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