8 de febrero 2018 - 00:00

Maduro creó un nuevo partido para desprenderse de los enemigos internos

Sin abandonar el PSUV, el presidente marca su propio camino en momentos en que se visibilizan las grietas con los peso pesados del chavismo.

RUMBO. Los analistas políticos afirman que este es el comienzo del madurismo y el fin de la presentación del presidente venezolano como un mero heredero de Hugo Chávez.
RUMBO. Los analistas políticos afirman que este es el comienzo del madurismo y el fin de la presentación del presidente venezolano como un mero heredero de Hugo Chávez.
Caracas - El presidente venezolano, Nicolás Maduro, lanzó ayer un movimiento político para apuntalar su candidatura a la reelección y con el cual, de acuerdo con analistas, busca consolidar su identidad dentro del chavismo y desmarcarse de enemigos internos. La decisión coincidió con el anuncio la fecha para los comicios, el próximo 22 de abril.

Maduro presentó el movimiento Somos Venezuela ante miles de seguidores en un coliseo de Caracas, luego de que la agrupación fuera inscrita ante el poder electoral. "No es un partido, es un movimiento sociocultural, un movimiento de movimientos que convoca a todos", explicó el mandatario, cuya postulación también está avalada por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), fundado por el fallecido expresidente Hugo Chávez (1999-2013). De esta forma reemplaza a Nuevo Camino Revolucionario, un partido minoritario de la coalición en el poder.

Sin embargo, el cambio va más allá de una cuestión nominal. De hecho, los miembros del PSUV y otras formaciones chavistas deberán desafiliarse para unirse a Somos Venezuela y no incurrir en doble militancia. Una de las primeras en hacerlo fue la presidenta de la oficialista Asamblea Constituyente, Delcy Rodríguez.

"El PSUV es el partido de Chávez; Somos Venezuela, el de Maduro", señaló el experto electoral Eugenio Martínez.

Maduro, un exconductor de colectivos de 55 años, fue ungido por Chávez tres meses antes de morir, pero paulatinamente ha construido su propia imagen en medio de una aguda crisis política y socioeconómica.

"Está naciendo el madurismo. Hasta ahora el discurso de Maduro se concentraba en presentarse como el heredero de Chávez y seguía atado al PSUV y a toda su simbología. Maduro está asumiendo su mayoría de edad política", comentó el investigador en comunicación Andrés Cañizalez.

De hecho, el mandatario multiplicó en los últimos meses sus denuncias sobre "traidores" en el partido de gobierno, señalando en particular al expresidente de la petrolera PDVSA, Rafael Ramírez. Hombre de confianza de Chávez y considerado un rival de Maduro en la carrera por la reelección, Ramírez renunció por pedido del gobernante a la embajada de Venezuela en la ONU, acusado de corrupción en PDVSA.

El analista Cañizalez sostiene que Maduro también pretende remozar su imagen frente a los votantes nacidos durante la era chavista, lejos del discurso del PSUV contra los partidos tradicionales.

Anoche, la presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela, Tibisay Lucena, informó que el organismo convocó las elecciones presidenciales para el 22 de abril, en las cuales el gobernante Nicolás Maduro buscará una reelección. Lucena declaró al país el cronograma electoral, que incluye una campaña entre el 2 y el 19 de abril, aunque Maduro arrancó su actividades proselitistas hace semanas.

Las elecciones fueron convocadas el mes pasado por la Asamblea Constituyente, controlada totalmente por el chavismo y con poderes plenipotenciarios, para antes del 30 de abril. Sin embargo, la oposición no ha decidido si participará y tampoco acordó la forma para escoger al candidato que opondrá a Maduro. Los expertos sostienen que el futuro candidato de la Mesa para la Unidad Democrática (MUD) está entre el diputado socialdemócrata Henry Ramos Allup, el exgobernador Henri Falcón y el exdirigente sindical Andrés Velásquez.

Los principales líderes opositores o están en prisión, como Leopoldo López, o están inhabilitados para postularse a cargos políticos, como Henrique Capriles, al mismo tiempo que las agrupaciones que lideran, Voluntad Popular y Primero Justicia, respectivamente, fueron proscriptas por la CNE por haber boicoteado las elecciones para alcaldes en diciembre pasado.

Por lo pronto, el Gobierno recibió advertencias de varios países, entre ellos Estados Unidos y Colombia, de que no reconocerán los resultados de las próximas elecciones presidenciales, las cuales advierten que no serán transparentes ni justas.

Agencias AFP y DPA, y


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