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Maniobra Obama por una salida inmune del dictador de Siria
El fin de semana, habitantes de esta localidad trataron de dejar la ciudad. En Derá, opositores se animaron a manifestarse en gran número.
De acuerdo con el diario neoyorquino, la Casa Blanca quiere lanzar un plan de transición similar al que logró la salida en febrero del presidente yemení Alí Abdalá Saleh después de 33 años en el poder. Aun así, el proyecto podría chocar con la postura del presidente Vladimir Putin, cuyo Gobierno matizó ayer la responsabilidad del régimen en la masacre.
«Tenemos que determinar si fueron las autoridades sirias» las culpables de la matanza, dijo el representante permanente adjunto de Rusia ante Naciones Unidas, Igor Pankin, mientras se desarrollaba una asamblea extraordinaria del Consejo de Seguridad para tratar el asunto. «Hay razones sustanciales para creer que la mayoría de los que murieron fueron acuchillados, cortados con navajas o ejecutados a quemarropa», afirmó el representante ruso, contradiciendo la atribución a tiros de artillería.
Anoche, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas emitió una condena a la masacre producida por los «bombardeos por parte de la artillería gubernamental», en sintonía con lo informado por los observadores internacionales. Según The New York Times, el éxito del plan depende de Rusia, principal apoyo del régimen de Al Asad y que aplicó su derecho de veto en dos ocasiones a resoluciones del Consejo de Seguridad.
En junio, Obama deberá explicar el plan a Putin durante el primer encuentro bilateral desde la toma de posesión del ruso a principios de este mes, indicó el periódico.
El régimen sirio, por su parte, negó ayer participación en la masacre de Hula, en la castigada provincia de Homs, y anunció la conformación de una comisión para investigar el hecho, del que acusó a grupos «terroristas». Sin embargo, tanto Estados Unidos como la Unión Europea acusaron a Damasco por la matanza, mientras Kuwait, que ejerce la presidencia de turno de la Liga Árabe, anunció que convocará una reunión urgente de la organización.
Parte de la población de Hula emprendió el éxodo por temor a nuevos actos de represión, dijeron testigos.
En tanto, el Ejército Sirio Libre (ESL), que combate a Al Asad (que dio ayer la cifra de 116 cadáveres; la ONU reconoció 108), advirtió ayer que el plan de paz de Kofi Annan «está muerto» y llamó a lanzar acciones armadas contra las tropas del régimen de Damasco, al que acusó de usar la tregua para perpetrar masacres como la del viernes.
«Después de esta larga espera, una muestra de paciencia y constancia, el comando conjunto del ESL en Siria anuncia que ya no es posible respetar el plan de paz mediado por Kofi Annan, que el régimen utiliza en su propia ventaja para perpetrar otras masacres contra civiles desarmados», dijo el portavoz rebelde Qasim Saad Edine en un video difundido en Youtube. «Está claro que el plan Annan está muerto y que Bashar al Asad y su grupo criminal no comprenden otro lenguaje que el de la fuerza y la violencia», agregó.
El general Mustafá al Sheij, otro de los jefes de las fuerzas rebeldes, llamó a los «combatientes, soldados y revolucionarios a conducir ataques organizados y planificados contra los batallones de Al Asad y los miembros del régimen».
El portavoz de la Cancillería siria, Jihad Makdisi, informó que hoy llegará a Damasco Annan, el enviado especial de las Naciones Unidas y la Liga Árabe.
«Estados Unidos condena de la manera más fuerte la masacre en Hula. Los observadores de ONU confirmaron que decenas de hombres, mujeres y niños fueron muertos y que cientos de ellos resultaron heridos en un violento ataque», dijo la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, en un comunicado. «Quienes perpetraron esta atrocidad deben ser identificados y deben rendir cuentas. Estados Unidos trabajará con la comunidad internacional para intensificar la presión sobre Al Asad y los suyos porque los crímenes y el terror deben cesar», advirtió.
Agencias AFP, ANSA, EFE, DPA y Reuters,
y Ámbito Financiero


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