El exchofer de colectivo de 50 años señaló que siguiendo los designios de Chávez, elevará de manera escalonada los sueldos con un alza del 20% en mayo, un 10% en septiembre y un rango de entre un 5% y un 10% en noviembre, dependiendo del nivel de inflación.
"Ese aumento acumulado va a estar entre el 38% y el 45%. Así lo anunció camaradas", dijo Maduro durante una multitudinaria concentración de partidarios donde estuvo flanqueado por sus excompañeros del Metro de Caracas.
El candidato precisó que el alza estará por encima de la inflación del país petrolero, que el año pasado fue del 20,1% y hasta febrero acumulaba una variación anualizada del 22,8%.
Para este año se espera un nivel similar, agregó, aunque economistas coinciden en que 2013 podría ser un ejercicio de bajo crecimiento económico y veloz aumento de los precios al consumidor por la tendencia creciente del gasto público y la aplicación de dos devaluaciones en lo que va del año.
El salario mínimo venezolano equivale actualmente a unos 325 dólares, calculados al cambio oficial fijo de 6,3 bolívares por cada divisa estadounidense, tras una devaluación del orden del 35% en febrero.
Concretados los incrementos anunciados, el salario mínimo normativo quedaría en torno a 3.000 bolívares o unos 470 dólares. Sin embargo, los venezolanos tienen un acceso limitado al dólar oficial, por lo que acceden al mercado paralelo, donde la divisa más que triplica el precio fijado por el Gobierno. Incluso llegan a pagar algunos bienes a esa tasa cambiaria.
El rival electoral de Maduro, Capriles, prometió, a su vez, un alza general de salarios del 40% en caso de llegar a la Presidencia, que acompañaría con la progresiva desincorporación de los férreos controles que constriñen la economía venezolana desde hace una década.
Los candidatos están autorizados por el Consejo Nacional Electoral para hacer campaña hasta el 11 de abril tras unos fugaces 10 días en los que no han escatimado acusaciones y descalificaciones mutuas. Las encuestas marcan una ventaja del chavista de entre 10 y 20 puntos, pero numerosos yerros en la campaña podrían haber acortado esa cifra, estiman analistas que no difunden encuestas porque está prohibido esta semana.
"No quería meter este tema aquí porque hubieran dicho que lo estoy haciendo por campaña", señaló sin más detalles Maduro frente a miles de trabajadores en el centro de Caracas.
El excanciller aprovechó el encuentro con trabajadores en el estado de Vargas, lindante con la capital, para validar su pasado como dirigente obrero y fustigar a Capriles, al que acusó de desconocer la realidad de los obreros. "Él no sabe qué es pararse a las 4 de la mañana, tomarse un café, comerse medio pan e irse a trabajar temprano para producir y mantener la familia. El burgués no sabe qué es eso, él lo que sabe es contar el dinero que saca de la explotación del consumidor", expresó.
Maduro, que cantó y tocó tambores para animar el encuentro en La Guaira, también prometió mantener los decretos de inamovilidad laboral, que evitan el despido de los trabajadores, y prometió nuevos programas para asegurar alimentos, vivienda y servicios médicos a los obreros dentro de lo que llamó el salario "social".
El oficialista demostró sentido del humor al lucir un sombrero con un pajarito. "Miren qué bonito, me lo regaló una compatriota de Nicaragua", contó Maduro. "Qué bello, con un pajarito allí. Parece un sombrero vietnamita, del ejército de Ho Chi Minh".
El pájaro, de colores amarillo y blanco, coronaba el sombrero, del cual colgaban algunos hilos de paja que asemejaban una suerte de nido. Alrededor del sombrero destacaba, además, una cinta que decía "Nicaragua".
Al iniciar oficialmente la campaña la semana pasada, Maduro había dicho que el fallecido presidente Hugo Chávez se le había aparecido en forma de pajarito chiquitico, comentario que generó críticas de la oposición y burlas en las redes sociales.
"Lo sentí ahí como dándonos una bendición, diciéndonos: 'Hoy arranca la batalla. Vayan a la victoria. Tienen nuestras bendiciones'. Así lo sentí yo desde mi alma", relató Maduro en el acto de apertura de campaña en Barinas, la tierra natal de Chávez.
Ante las críticas, Maduro defendió al día siguiente su "espiritualidad" y convirtió los silbidos del pajarito en parte de su repertorio en cada acto.
| Agencias Reuters, DPA y EFE, y Ámbito Financiero |

