1 de marzo 2012 - 00:00

Marcha atrás: se arrepintió Macri y no quiere controlar los subtes

La ministra de Seguridad, Nilda Garré, ayer anunció el retiro de la Federal de las estaciones del subterráneo porteño. Mauricio Macri, en el palacio municipal, anunció que suspende la negociación por la transferencia del control de los subtes a la Ciudad de Buenos Aires.
La ministra de Seguridad, Nilda Garré, ayer anunció el retiro de la Federal de las estaciones del subterráneo porteño. Mauricio Macri, en el palacio municipal, anunció que suspende la negociación por la transferencia del control de los subtes a la Ciudad de Buenos Aires.
Se agravó el enfrentamiento entre el Gobierno nacional y el porteño, ayer al estallar el conflicto por la transferencia de los subterráneos, cuando Mauricio Macri anunció que la rechaza. Desde el kirchnerismo no aceptan la «devolución» y prometen llegar hasta la Corte Suprema si es necesario. Para el usuario, en medio de esa guerra, queda la incertidumbre sobre cómo seguirá funcionando el servicio que, por lo pronto, hoy será irregular por medidas sindicales.

Aunque el jefe porteño habló de «suspender» las negociaciones, admitió que no hay plazo para esa medida, que comunicará hoy formalmente al kirchnerismo. Macri reclamó inversiones, obras que asegura no se realizaron y reprochó la quita de seguridad para sostener la marcha atrás en la toma del control de las cinco líneas de subte que corren en la Capital Federal, cuyo control tiene la Nación.

Horas después que el Gobierno nacional anunciara que a partir de hoy retira a la Policía Federal de las estaciones de subterráneos, Macri hizo pública su decisión de «devolverle» al kirchnerismo el control de los subterráneos.

El jefe porteño anunció la determinación de «suspender» las negociaciones por el traspaso del transporte, en una jornada que arrancó con una conferencia de prensa de la ministra Nilda Garré sobre la quita de los federales y siguió con amenaza de paro del servicio, a partir de hoy, por parte de los gremialistas en protesta por la falta de seguridad.

Macri venía poniendo en duda la aceptación del control de los subtes bajo su órbita y, tal como anticipó este diario, a partir de la tragedia ferroviaria, incrementó su temor a concretar la transferencia. El martes, en el Gobierno porteño hubo varias reuniones para analizar el tema, especialmente porque no estaba claro si Garré concretaría el retiro de los agentes de la Federal. La ministra no sólo lo ratificó, sino que reprochó que el Gobierno porteño podía reemplazar la seguridad con la Metropolitana.

Macri convocó a su gabinete y a todos sus legisladores al Salón Blanco del palacio municipal, ayer a las seis de la tarde, para dar a conocer la decisión. Comenzó con un pedido a Cristina de Kirchner para que se reunieran y sostuvo «así no va más» para aludir a lo que considera «decisiones unilaterales» por parte del Gobierno nacional, como la quita de seguridad. Hasta ahora, desde el 2 de enero, cuando se firmó un acta acuerdo con un plazo de 90 días para concretar la transferencia, las conversaciones las llevaban con la Secretaría de Transporte, que conduce Juan Pablo Schiavi, quien ayer fue internado por una dolencia cardíaca (ver nota pág. 6).

Macri explicó que a partir de hoy «el Gobierno nacional vuelve a tener la potestad de fijar la tarifa» del servicio y que «si quieren reponer el subsidio», podrían bajar el pasaje. En enero, tras la firma del documento, el Gobierno porteño dispuso el aumento de $ 1,10 a $ 2,50 que está vigente.

«La seguridad es una responsabilidad del Gobierno nacional, se les pidió que nos la pasen junto a los recursos, pero quisieron sólo traspasar la responsabilidad. Nunca la Policía Metropolitana (PM) se puede hacer cargo de reemplazar a la Policía Federal», insistió Macri.

El mandatario aludió al discurso de Garré y contestó que «si con 800 agentes no se pudo darle seguridad al subte, cómo puede ser que la ministra diga que con 250 puede hacerse».

Es que Garré había explicado que los agentes destinados a los subterráneos pasaban al programa Tren Alerta, que da seguridad al sistema ferroviario y leyó un comunicado acerca de «lo acordado el pasado 27 de enero» para concretar una segunda etapa de desafectación de los federales y dijo que el pasado 1 de febrero, 40 policías federales dejaron las estaciones del subterráneo y ahora se concretaba el retiro de los 210 efectivos restantes.

«Por lo tanto, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, conforme lo acordado y en ejercicio de las competencias jurisdiccionales que le son propias, tiene la responsabilidad de garantizar la seguridad de los subtes en las presentes circunstancias, y cuenta para ello con los recursos policiales necesarios», sostuvo el comunicado.

Garré apuntó a que con 2.800 efectivos que tiene la Metropolitana, está «en condiciones de asumir no sólo las responsabilidades transferidas, sino las competencias que le son propias como Gobierno de la Ciudad», y remarcó que el subte se «desarrolla únicamente en su competencia territorial».

«No puedo ser cómplice de la irresponsabilidad ni voy a mentir. Por eso determino suspender el trabajo de la comisión», explicó Macri. Dijo: «Presidenta, le pido una reunión de trabajo, sin cámaras y con equipos» porque estoy «dispuesto a trabajar en conjunto». Más tarde, consideró otra frase: «Presidenta, no puede ser que usted no pueda liderarnos en un trabajo conjunto».

El jefe de Gobierno dijo que existe una «enorme lista de obras no hechas» y un «proceso de desinversión» por parte del Estado en los últimos diez años, y que por eso «la seguridad y comodidad del servicio están en riesgo», al tiempo que dio a entender el temor a un accidente como ocurrió con el tren. En otro sentido habló del paro convocado por la UTA, diciendo que lo «lamenta», pero que «será porque se sienten inseguros».

«Como venimos hasta acá, no se puede seguir», recalcó el jefe porteño.

«Estamos a la espera de un cambio de actitud, que exista buena fe. Queremos hacer más que un esfuercito, pero en estos términos no se puede trabajar», insistió el mandatario.

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