25 de marzo 2010 - 00:00

Marcharon ayer en Baradero y convocaron para el lunes

Miles de personas marcharon calmas por las calles de Baradero en busca de que se esclarezca el confuso episodio que terminó con la vida de dos adolescentes el pasado fin de semana.
Miles de personas marcharon calmas por las calles de Baradero en busca de que se esclarezca el confuso episodio que terminó con la vida de dos adolescentes el pasado fin de semana.
Familiares, vecinos y amigos de la pareja de adolescentes que murió cuando la moto en la que transitaban fue embestida por una camioneta tripulada por agentes de tránsito realizaron ayer una segunda marcha en reclamo de justicia. Mientras que los padres de Giuliana Giménez y Miguel Portugal se presentaron ayer ante la Justicia y pidieron al fiscal Marcelo Manso que no se «politice» la causa.

Miguel Ángel Pierri, abogado de ambas familias, explicó que ayer a la tarde se presentaron como particulares damnificados durante una reunión con el instructor judicial, realizada luego de una nueva y multitudinaria marcha por las calles de la ciudad. Durante ese encuentro, el fiscal Manso les informó a los padres de Miguel y a los de Giuliana sobre los avances de la causa, en la que ayer se continuó con la recepción de testigos.

Los manifestantes iniciaron la marcha de la Escuela de Educación Técnica número 1, adonde concurrían Miguel Portugal y Giuliana Giménez, los menores fallecidos, pasaron por el cementerio local, para finalizar en la plaza central de esa localidad del norte del territorio bonaerense.

Las madres de los jóvenes se encargaron de convocar a una nueva marcha para el lunes próximo a las 18 en la plaza central del pueblo para protagonizar una protesta en forma pacífica, al igual que la realizada el pasado miércoles, en contraste con los violentos disturbios que se produjeron horas después del trágico episodio.

«Queremos que se vayan todos los responsables de lo que pasó», sostuvo Roxana, madre de Giuliana, quien junto a Margarita, la mamá de Miguel, sigue sustentando la hipótesis de que los adolescentes fueron perseguidos y encerrados por los agentes de tránsito porque no llevaban casco. Las autoridades municipales, en cambio, sostienen que la muerte de los jóvenes se produjo en el marco de un accidente de tránsito.

Las mujeres, junto con sus esposos, iban a ser llamadas a declarar en las próximas horas por el fiscal Marcelo Manso, que instruye el caso. También se les tomará declaración a un joven y a su padre, que regresaban de pescar, y sostienen haber tomado imágenes posteriores al incidente, con la camioneta incendiada y los cuerpos de una de las víctimas en el asfalto.

Además, se recibirá el testimonio de un joven que asegura haber observado el accidente y podría brindar datos clave sobre la secuencia que lo precedió. Por el momento, no se había podido encontrar a un cuarto testigo que en un primer momento se comunicó con la Policía y dijo que pudo filmar el siniestro con su teléfono celular, pero luego no pudo ser ubicado y no volvió a tomar contacto.

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