8 de agosto 2012 - 00:00

Más grave pelea por transferencia

La protesta gremial que se inició el viernes a la noche suspendiendo el servicio de subterráneos exaltó la puja política entre el Gobierno nacional y Mauricio Macri, para que el jefe de Gobierno tome el control de la concesión como había aceptado en enero pasado.

Las negociaciones terminaron peor, cuando al fin de la jornada, luego de explicaciones del propio Macri ratificando que había bajado las pretensiones para hacerse cargo -tal como anticipó este diario- salió el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, a tildarlo de «mentiroso».

En el macrismo entendieron que esa queja se traducía como que «Cristina dijo que no» a la propuesta que venían formulando.

Sólo se esperaba destrabar más de $ 100 millones por la vía judicial destinados a obras que están en una cuenta del Banco Nación, pero que sólo podría retirar la Ciudad de Buenos Aires, si Macri asumiera la responsabilidad de los subtes.

Horacio Rodríguez Larreta, fue el primero del gabinete PRO en admitir, por la mañana, que había conversaciones. Luego Macri explicó que «hicimos una propuesta» que la enviaron a Randazzo y que «la decisión la tiene Cristina de Kirchner». Los funcionarios se refirieron a la baja en las pretensiones para aceptar la transferencia de los subtes en relación con lo que pedían en el verano. Ante el caos y el descontento general por las complicaciones para trasladarse y el colapso del tránsito y los medios alternativos de transporte, el macrismo intentó acercar posiciones. Por cierto fueron «conversaciones» en las cuales el Gobierno porteño pidió la garantía de avales para contraer deudas, formaciones de trenes y dinero en obras de mantenimiento. Pero, en sus declaraciones Macri sostuvo que «no podemos hacernos cargo de algo en lo que no hay horizonte» y que «el Gobierno nacional quiere que nos hagamos cargo de más de diez mil millones de pesos en obras que nunca se hicieron; no se puede seguir con coches de cien años aunque estén mantenidos y no se pueden correr más riesgos». En un comunicado, Macri expresó «estamos acá para ayudar a la Presidenta y para hacernos cargo dentro del marco de la ley y eso significa que nos ayuden a hacer las obras que ellos tendrían que haber hecho y que nos permitan hacer un trabajo en conjunto combinado con el sistema de micros y de trenes de media y larga distancia, como tiene que ser».

Randazzo respondió que Macri no le llevó «ninguna propuesta» para solucionar el paro de los subtes y que «miente». Acusó que Macri «podría haberle evitado problemas a un millón de personas», que utilizan el transporte» y aludió a que el Gobierno porteño debería cumplir el acta de enero pasado y comenzar a controlar los subterráneos.

«Se hizo cargo (de los subterráneos) desde el momento que aumentó la tarifa», recordó el ministro kirchnerista y explicó que «los ciudadanos porteños pueden observar que en la factura del impuesto al Alumbrado Barrido y Limpieza (ABL), en su margen izquierdo, incluye a la Ley 25.514, que establece un fondo especial para la ampliación de la red de subtes y que acredita una recaudación de 2.700 millones de pesos».

El ministro dijo que «habría que preguntarle a Macri dónde está ese dinero», y que además de esa suma el Gobierno porteño «dispone de 124 millones de pesos en el Banco Nación» aportados por el Gobierno nacional para el servicio de subtes.

De ese modo, para el PRO, las conversaciones se quebraron.

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